ColumnistasMientras Trump busca hacer negocios con esta nueva y poderosa China, también quiere evitar que otros lo haganEscuchar21 de mayo 2026, 05:30 a. m.En 1972, Nixon visitó a Mao en Beijing, rompiendo el aislamiento del gigante chino. La asimetría económica y de poder era evidente. Estados Unidos era la indiscutible potencia económica mundial, mientras China, el país más poblado del mundo, era también uno de los más atrasados, pobre y predominantemente rural. Leonardo GarnierHa sido profesor e investigador de la Universidad de Costa Rica y de la Universidad Nacional, ministro de Planificación Nacional y Política Económica (1994-1998), ministro de Educación Pública (2006-2014) y asesor especial del secretario general de las Naciones Unidas para la Cumbre por la Transformación de la Educación (2022-2023).En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Trump, Xi y América Latina: algo no cuadra bien en este negocio
Trump parece decir que negociar con China está todo bien mientras el negocio sea de su pedazo de América (y de sus amigos), pero todo mal si China se atreve a negociar con el resto de las Américas












