Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Yonatan Ovalle en la cava donde maduran los quesos de manera artesanal. Se construyó con rocas del río. Parte de la pared y pisos están cubiertos de musgo para mantener la temperatura y humedad adecuadas. También tiene una cueva con quesos dentro, actualmente sellada por un derrumbe. / @richardhiranoSe siente como un refugio, un rincón apartado del mundo a 3.800 metros de altura en donde sus altísimos cerros, sus sombras y eucaliptos nos protegen. En Marcahuasi, a unas cuatro horas de distancia en auto desde el aeropuerto de Cusco hacia Abancay (Apurímac), el sol serrano ilumina sus paisajes, pero cuando se retira, el frío hace su trabajo y obliga a encender la leña para calentarse, abrir un vino y saborear la magia de sus quesos. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
A 3.800 metros de altura, en cuevas de piedra y con tradición italiana: los quesos de Marcahuasi, el secreto mejor guardado de los lácteos peruanos
Alejado de todo ruido, entre las montañas de Marcahuasi (Abancay), visitamos la posada de Yonatan Ovalle, un rincón donde las técnicas italianas se unen a la tradición andina con unos irrepetibles quesos madurados en cueva, a unos 3.800 metros de altura. Somos fue a visitarlo y nos contó su historia.














