El consumo de suplementos como el colágeno y el magnesio se ha disparado en los últimos años, impulsado por promesas de mejora articular, de rejuvenecimiento de la piel, o de reducción del cansancio. Sin embargo, la evidencia científica no respalda muchas de estas afirmaciones."Representa a día de hoy una mala idea el tomar suplementos de magnesio o de colágeno, por ejemplo, con el objetivo de intentar mejorar nuestra salud, y sin consultar antes con un médico especialista. Nunca está de más consultar al médico. Por el bien de todos. las mejores compañeras de viaje a lo largo de nuestra vida son: una dieta mediterránea equilibrada y el ejercicio físico", destaca Fernando Serrano Pérez, jefe del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Quirónsalud Sur.Según justifica este experto, aunque los suplementos de colágeno y magnesio se consideran generalmente seguros, estos presentan ciertas contraindicaciones y efectos secundarios, especialmente ligados a la calidad del producto y al exceso de magnesio: "Pueden aparecer problemas alérgicos (el colágeno suele ser de origen bovino, porcino, o marino), cuadros gastrointestinales como diarreas, descompensación en pacientes renales, o interacciones con medicamentos como antibióticos o bifosfanatos".No obstante, estos sí estarían aconsejados, según precisa, en pacientes con problemas de absorción intestinal como la Enfermedad de Crohn, con ingresos hospitalarios prolongados, o con otras situaciones de clara fragilidad osteomuscular y en pacientes con insomnio leve.El caso del colágeno, ¿efectivo sobre la piel y articulaciones?En cuanto al colágeno, según advierte, organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) señalan que no existen pruebas sólidas de que el colágeno tenga efectos terapéuticos directos sobre las articulaciones o la piel. "La EFSA ha indicado que no hay evidencias científicas sólidas que acrediten que el colágeno ingerido tenga un efecto terapéutico directo sobre las articulaciones ni sobre la piel. Algunos estudios financiados por la propia industria sugieren beneficios, pero meta-análisis independientes (que excluyen estudios de baja calidad) no muestran una mejora significativa en la hidratación o elasticidad de la piel. Tampoco en la mejora de las articulaciones", asevera este experto.Recuerda el doctor Serrano Pérez que "el colágeno es la proteína estructural más importante (básica) del tejido conectivo, de los tendones, de los cartílagos, y de los huesos, y que entre sus principales características físicas están la resistencia y la capacidad de adaptarse. Después de ingerir el colágeno a través de los alimentos, éste se descompone en aminoácidos en el intestino que, tras absorberse como tales, pueden volver a sintetizar colágeno. Es decir, el organismo sintetiza su propio colágeno", explica.Actualmente, mantiene que utilizan estas sustancias personas con problemas articulares (artrosis, artritis), personas mayores, deportistas, fragilidad cutánea, aquellas que están hospitalizadas, o en fase de convalecencia. "Buscan proteger las articulaciones, presentar una mejor salud ósea, la prevención de lesiones, así como una mejor salud de la piel, del cabello y de las uñas; así como una mejor recuperación muscular", precisa.En este sentido, el doctor Serrano mantiene que para alcanzar y mantener una buena salud articular y muscular, el foco siempre debe estar puesto en una dieta equilibrada, y en el ejercicio físico apropiado para cada persona. "Dentro del ejercicio físico, siempre es recomendable dedicar unos minutos a la respiración y a la relajación. Nunca el suplemento debe ser la primera opción. Tampoco la única, si hay que suplementar, se debe acompañar de una buena nutrición y de un programa de ejercicio físico personalizado", defiende este especialista de Quirónsalud Sur.El caso del magnesio"Es un mineral esencial (no lo produce el cuerpo) que está presente en multitud de procesos metabólicos de nuestro organismo: función neurológica, muscular, ósea, cardiovascular, inmunitaria, y del sueño entre otras". El jefe del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Quirónsalud Sur subraya que sí está comprobado que cumple funciones clave en el organismo, aunque en la mayor parte de los casos sus niveles pueden cubrirse con una dieta equilibrada. Es por ello por lo que los expertos llaman a la prudencia ante un uso cada vez más extendido de estos productos sin supervisión médica."El magnesio mejora el sueño y la fatiga muscular al aumentar el tono parasimpático, regular neurotransmisores como el GABA, aumentar la secreción de melatonina o disminuir la de cortisol. No obstante, la EFSA subraya que la mayoría de las necesidades de magnesio pueden cubrirse a través de una dieta equilibrada", avisa el doctor.