Cambio de política en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) que ha enfurecido a varios profesores del centro y catedráticos de todo el estado. La UAM ha modificado este año el criterio para repartir las cátedras entre los diferentes departamentos del centro y ha establecido un sistema por el que los profesores titulares con más experiencia docente e investigadora se quedarán sin opción de acceder a una cátedra, según denuncian varios afectados y respaldan expertos en derecho de todo el país.
El Consejo de Gobierno de la universidad acordó el pasado 12 de diciembre los criterios por los que adjudicaría 39 plazas de catedrático entre los diferentes departamentos del centro. La sorpresa para los interesados vino, cuentan, cuando se conocieron esos criterios: la universidad estableció un sistema por el que la calidad de la docencia solo se valora para el profesorado que en su momento se apuntaran al sistema de evaluación voluntario Docentia —que está vigente solo desde 2007, lo que de facto excluye todo lo anterior— y en el que no hay mucha diferencia entre haber investigado seis años en determinadas circunstancias o 24.
“Han cambiado los criterios completamente, sin consultar a todo el mundo. A los que tenemos alrededor de 50 años nos expulsa del proceso, nunca vamos a ser catedráticos. Está dirigido a perfiles más jóvenes o personas con menos sexenios [los periodos de seis años que acreditan la actividad investigadora]. Las personas con currículum más cualificado se quedan fuera. Dejan fuera la mayor parte de nuestra experiencia docente, infravaloran la investigación de manera que un sexenio y cuatro valen prácticamente lo mismo...”, lamenta Laura Pozuelo, profesora de Derecho en la Universidad.









