Bego�a G�mez ha recurrido para que no haya juicio, pero ha tenido que presentar ya su escrito de defensa por si, al final, tiene que enfrentarse a un jurado. Lo ha hecho sosteniendo que, cuando en 2020 se reuni� con el rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en La Moncloa, ella ya era directora del m�ster y que fue la universidad la que le propuso "expresamente" que montara la c�tedra extraordinaria, dada su experiencia.La esposa del presidente del Gobierno comienza exponisndo que su contacto con la UCM se remonta a 2012, cuando Pedro S�nchez "no ostentaba responsabilidad p�blica alguna". Era codirectora de estudios de Formaci�n Continua de T�cnico de Fundraising y luego, durante 11 a�os, codirectora del M�ster Propio en Direcci�n de Fundraising P�blico y Privado en Organizaciones sin �nimo de Lucro.Lo simultane� con sus tareas directivas en la empresa Inmark, en la que solicit� la excedencia al acceder su esposo a la Presidencia del Gobierno, "con la finalidad expresa de evitar cualquier conflicto de intereses derivado de la posici�n institucional de aquel".El siguiente hito ya afecta a lo que ha estado investigando el juez Juan Carlos Peinado: "En el mes de marzo de 2020, D�a. Bego�a G�mez Fern�ndez ampli� su actividad docente pasando a desempe�arse como codirectora del M�ster Propio en Transformaci�n Social Competitiva".En julio de ese a�o, cit� en La Moncloa al rector, Joaqu�n Goyache. La reuni� la convoc� ella con motivo de "la participaci�n del Rector en un Congreso de difusi�n de los contenidos de los masters". Fue en ese encuentro en el que, seg�n su relato, Goyache "le plante� la posibilidad de que dirigiera una C�tedra Extraordinaria en la UCM, dada la experiencia que ten�a con la codirecci�n de dos master en la misma", en referencia al de Fundraising y al de Transformaci�n Social.Tres meses despu�s se constitu�a la c�tedra, "de cuya direcci�n asumi� la responsabilidad previo ofrecimiento expreso por parte de la propia UCM".Al margen de la creaci�n de la c�tedra, que el juez Peinado sit�a dentro del delito de tr�fico de influencias que le atribuye, la esposa de S�nchez niega el resto de imputaciones. Sobre la posible apropiaci�n indebida del software elaborado en el seno de la c�tedra, afirma que ni ella "ni el resto de los investigados se han beneficiado" de los fondos que a ello destin� la UCM y varias empresas. Y que, "de la misma manera, la UCM no ha sufrido perjuicio patrimonial alguno".La propia UCM, en un escrito al juzgado, estim� el perjuicio en 113.000 euros, ya que ese software nunca lleg� a ponerse en marcha. Esto mismo sirve a la investigada para sostener que nunca pudo apropiarse de una plataforma digital que no estuvo disponible.Explica que reserv� ella el dominio web que coincid�a con el m�ster de la UCM "a los efectos de impedir que otras personas pudiera apropiarse" de ello. En cuanto a las sospechas que pueda generar que constituyese una sociedad a su nombre con el nombre de la c�tedra y el m�ster, sostiene que "no tuvo ning�n tipo de actividad, ni deposit� cuentas anuales, ni registr� dominios, derechos o bienes de ning�n tipo".Otra rama de la imputaci�n se centra en su su asistenta en La Moncloa, Cristina �lvarez, se dedic� a las tareas profesionales privadas de la esposa del presidente, lo que pod�a constituir una malversaci�n. Alega que la asesora "de forma ocasional" un n�mero "muy limitado" de correos relativos a la Complutense "para ayudar en momentos puntuales" a Bego�a G�mez. A�ade que eso no impidi� que llevara a cabo todas las tareas p�blicas que le correspond�an, por lo que no pudo malversarse nada.Incluye el escrito del abogado y ex ministro socialista Antonio Camacho una referencia breve al empresario investigado Juan Carlos Barrab�s, para el que G�mez escribi� cartas de recomendaci�n para licitaciones p�blicas. Limita su papel a haber dado "alguna clase" en el m�ster. "No tuvo ninguna intervenci�n ni en la g�nesis ni en el desarrollo de la citada C�tedra Extraordinaria de Transformaci�n Social Competitiva".El escrito es menos detallado que otros ya presentados por G�mez ante la Secci�n 23 de la Audiencia de Madrid, encargada de revisar la actuaci�n de Peinado en este procedimiento. El instructor considera que hay indicios suficientes para llevar a G�mez ante un jurado por cuatro delitos. Ser� este tribunal el que, con la resoluci�n de los recursos, tenga la �ltima palabra sobre si finalmente se juzga a la esposa del presidente del Gobierno.