No hace ningún honor Junqueras al nombre de la candidatura con la que a finales del 2024 se presentó para volver a liderar ERC. “Militancia decidimos”, se llamaba. Pues no. La militancia no ha tenido la oportunidad de decidir en votación si está de acuerdo en dar el visto bueno a los presupuestos de la Generalitat con –sobre todo– la propuesta estrella: el tren orbital. “Militancia aplaudimos (y gracias)”, sugiere @jbadenesv que debería haberse llamado esa lista. Pero sucede que el tren orbital no lo ha rescatado Junqueras de un cajón cerrado con llave desde el 2010. Al contrario, lo recuperó antes el Govern de Illa, en julio del 2025. Esquerra ha hecho pasar por suya una iniciativa socialista. Ha sido tan poco original como bautizar Deportes o La Plaza un bar. Quique García / EfePorque la consellera de Territori, Sílvia Paneque, anunció esta línea ferrovial el 15 de julio del 2025. Se dan cuenta en X. “La Generalitat resucita la línea orbital”, titulaba entonces este diario. Sin presiones de ninguno de sus socios. Por iniciativa propia socialista. La incluyen en su plan de infraestructuras 2025-2050.El tren orbital, por tanto, sonaría a excusa. “Un comodín” para votar los presupuestos, dice al catedrático de Economía Guillem López Casasnovas. Refuerza este argumento que ERC haya pasado en tres meses de exigir la financiación singular y el IRPF a hacer un cuádruple salto mortal atrás para pedir esta línea ferroviaria, una idea que ni siquiera es de su cosecha.Entonces, ¿qué lleva a Junqueras a votar a favor? La opinión más extendida entre adversarios, analistas y periodistas políticos es que se esconde un presunto interés personal. No puede presentarse a las elecciones porque continúa inhabilitado pese a la amnistía. Necesita más tiempo. La justicia todavía no se ha pronunciado.Lee tambiénSi es así, quizá habría sido mucho más honesto que ERC y Junqueras hubieran admitido que votan a favor de los presupuestos de la Generalitat porque sí. Es la idea que se extiende por las redes. En todo caso, ciertamente disponer de 9.000 millones de euros más para gastos no es una bagatela. Negar que Catalunya necesita presupuestos es absurdo. Bienvenido sea el dinero. ¿Pero a cambio de qué? “A precio de saldo”, dice @JosepMartBlanch.Hay otro motivo para el voto positivo de ERC. Más político. Junqueras e Illa se disputan el mismo espacio electoral y político. “Junqueras atrae toda izquierda popular no necesariamente soberanista ni independentista que históricamente ha votado socialista, pero que opta por él porque es más accesible, porque es próximo y pisa calle”. Eso decía un importante miembro del partido partidario de Militancia Decidimos a quien escribe estas líneas, cuando seguía la campaña interna por la presidencia de ERC.Se acercan las elecciones municipales. El tren orbital pasa por lo que se denomina “cuarto cinturón ferroviario”. ERC se atribuye la iniciativa ante todo un feudo socialista. Y antes de las elecciones municipales. Junqueras prioriza el eje social por encima del nacional –hoy en día, actuar al revés sería extemporáneo, no son buenos tiempos para el independentismo_. Por esta razón ERC intenta encajar aún más de lo que ya encaja en el espacio que históricamente ha ocupado el PSC, en sus diferentes grados de catalanismo (el que más, el de Pasqual Maragall), o el espacio del PSUC (quizá incluso el de Iniciativa). Cuando Junqueras se acerca al PSC y lo orbita, en realidad compite contra el PSC. De ahí tantas fotos y escenificaciones con Illa. El escritor Julian Barnes defiende los cambios de criterio. Nos recuerda en Mis cambios de opinión que el dadaísta Francis Picabia decía que “tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientación”. También, que el economista John Maynard Keynes contestaba de la siguiente manera cuando lo acusaban de incoherente: “Cambio de opinión cuando cambian los hechos”.Y eso ha hecho Junqueras. Aunque haya escapes, aunque para ello tenga que sacrificar parroquia independentista (ERC es quien más partidarios pierde barómetro tras barómetro), aunque por el camino haya quien diga “la próxima ya voto al PSOE directamente” (@RogerJPalacin). Así que, como se señala, Junqueras ya no amplía la base, Junqueras cambia de base. Pero la militancia continúa sin decidir.Redactor de Cultura. Estuvo en Política del 2014 al 2025. En La Vanguardia desde el 2007, anteriormente colaboró en El País. Licenciado en Humanidades y en Periodismo por la UPF