El líder de ERC obvia su inhabilitación y aboga por grandes pactos en rentas, vivienda y transporte

El líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, ha presentado este martes su candidatura a la presidencia de la Generalitat durante una conferencia en L’Auditori de la capital catalana. Se trata de un movimiento con un gran peso simbólico, cristalizado en un acto donde no había ningún logo de ERC y se ha titulado Una nueva ambición nacional. Por un lado, el exvicepresident está a la espera de que la justicia decida si se le aplica la amnistía y se le levanta la pena de inhabilitación. Por el otro, solo ha pasado un año de la actual legislatura y no hay nubes en el horizonte de un posible adelanto electoral.

“Vivimos batallas muy intensas con vecinos muy cercanos y olvidamos que las injusticias más manifiestas las sufrimos todos a la vez”, ha asegurado Junqueras, en un discurso en el que ha querido mostrar a su formación como la que puede realmente ocupar la centralidad política en el tablero catalán, con capacidad de llegar a pactos tanto en la cuestión nacional como en las cuestiones del día a día. Una posición que en el anterior Gobierno ERC había ocupado pero que les arrancó la llegada de Salvador Illa.