Un antiguo alto cargo del contraespionaje austriaco ha sido condenado este miércoles a 49 meses de cárcel por haber vendido durante años a Rusia información sobre opositores al régimen refugiados en Europa. El Tribunal Provincial de Viena ha considerado probado que Egisto Ott, hasta 2017 inspector jefe en la ya desaparecida Oficina Federal de Protección de la Constitución y Lucha Antiterrorista (BVT), sustituida por un nuevo organismo, colaboró con el Servicio Federal de Seguridad de la Federación de Rusia (FSB), el heredero del KGB soviético. La sentencia, que no es firme y se ha pronunciado tras la votación de un jurado que ha declarado culpable a Ott, condena al exagente por los delitos de abuso de autoridad, espionaje, malversación y cohecho. El procesado, que siempre ha negado las imputaciones, ha anunciado inmediatamente un recurso a la condena. Un segundo acusado en el juicio, iniciado en enero, ha sido condenado a 15 meses de prisión.La Fiscalía acusaba a Ott de haber accedido a información confidencial sobre movimientos de personas que Moscú quería localizar incluso después de haber sido destituido en 2017 de su puesto en la BVT. Así, se acusa a Ott de haber recopilado entre 2015 y 2020 por su cuenta y sin mandato oficial datos de lugares de residencia, matrículas de vehículos y viajes de personas en las que Rusia tenía interés, y haberlos vendido a Rusia. Entre ellos estaba un exespía ruso que se había exiliado al extranjero y el periodista de investigación búlgaro Christo Grozev, que vivía en Viena en aquel momento. El trabajo de Grozev fue clave para identificar a los responsables rusos del derribo en 2014 del avión de pasajeros MH-17 sobre el este de Ucrania, en el que murieron 298 personas, y también señaló a los agentes que envenenaron a los opositores rusos Serguéi Skipal y Aléxei Navalni. El periodista se marchó a EE UU en 2023 al ser informado de que Austria ya no podía garantizar su seguridad y ante la sospecha de que Rusia quería asesinarlo. Igualmente, se ha condenado a Ott por la entrega al FSB ruso del contenido de varios teléfonos móviles de altos funcionarios del Ministerio del Interior de Austria a través de Jan Marsalek, un empresario austriaco prófugo de la justicia desde 2020 por su implicación en el fraude de 1.900 millones de euros del sistema de pago en línea Wirecard en Alemania. Marsalek supuestamente está en Moscú.A Ott se le acusaba, además, de haber entregado al FSB a cambio de 20.000 euros un ordenador portátil con el sistema de criptografía alemán SINA, con información confidencial de los servicios de inteligencia de un Estado de la UE. También realizó para el espionaje ruso un “análisis de errores” tras el asesinato en 2019 de un exiliado checheno en Berlín a manos de un agente ruso.El exagente fue detenido en marzo de 2024. Su caso generó una tormenta política en torno a la influencia de Moscú en el país y su capacidad para penetrar los órganos de seguridad. El escándalo expuso la debilidad de unos servicios de inteligencia internos que intentaban superar una etapa convulsa de reestructuración tras el paso del líder ultraderechista Herbert Kickl (FPÖ) por el Ministerio del Interior entre 2017 y 2019, en el Gobierno de coalición del conservador Sebastian Kurz. Kickl impulsó en 2018 un registro de las dependencias del servicio de inteligencia a partir de un dosier anónimo de supuestas irregularidades. Con aquel registro, luego declarado ilegal, el BVT sufrió un duro golpe de imagen frente a los servicios de otros países. Una reforma en 2021 lo convirtió en la actual Dirección de Seguridad e Inteligencia del Estado (DSN, en alemán).
Condenado a cuatro años de cárcel un exagente de inteligencia de Austria por espiar para Rusia
Un jurado declaró a Egisto Ott culpable de vender información a Moscú sobre opositores refugiados en Europa, entre otros delitos











