Pasadas las 15.00 horas de ayer, Mara Sedini fue vista al cruzar el entrepatio de La Moneda y subir a la oficina del Presidente José Antonio Kast. No se esperaba lo que estaba por venir. El Mandatario le hizo saber que no continuaría a la cabeza de la Secretaría General de Gobierno, luego de 69 días en el cargo.De acuerdo a quienes supieron de la conversación entre Kast y Sedini, el Mandatario le transmitió que tomar la decisión de removerla fue muy compleja para él y que no es lo que hubiera querido, pero enfatizó que la situación que enfrentaba la entonces ministra Trinidad Steinert (con la amenaza de un negativo informe de la Contraloría) se hacía insostenible y era hora de dar un golpe de timón.Presidente Kast realizó su primer cambio de gabinete. DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE En ese entendido, Kast hizo ver que no podía llevar a cabo un cambio de gabinete de solo un ministro, por lo que era necesario que Sedini, quien se mantuvo como blanco de cuestionamientos dentro del propio oficialismo desde el inicio del gobierno, también diera un paso al costado.Sedini quedó devastada. Aunque era consciente de que los traspiés le pasaron la cuenta en su debut como vocera, la periodista y actriz de profesión respiraba tranquila. Desde el Segundo Piso, e incluso del propio Kast, había recibido señales sobre que su desempeño mejoraba a medida que pasaban las semanas. Estaba convencida de que no saldría en el corto plazo. De hecho, este miércoles tenía agendado un almuerzo con la bancada de diputados del Partido Republicano, quienes pretendían blindarla ante los cuestionamientos que ha recibido.Debido a esas señales, ella estaba cada vez más motivada en afirmarse en el cargo. Sedini y su equipo identifican que las vocerías eran cada vez mejores, y que el despliegue en regiones que ella protagonizó durante las últimas semanas, para dar a conocer los beneficios de la megarreforma, resultaba.Esos comentarios la tenían contenta y terminaron por empoderarla a ella y a su equipo. De eso da cuenta que ayer, al terminar la que sería su última vocería, cerca de las 12.00 horas, su equipo celebró que salió bien, frente a la prensa que estaba en Palacio en ese momento. A esa hora, la decisión de su salida ya estaba tomada, pero se decidió no informárselo para que el dato no se abriera antes de tiempo.Una vez concluida la conversación, Sedini regresó al ministerio que encabezó desde el 11 de marzo. Ahí sostuvo una reunión con quien fue su subsecretario desde esa fecha, José Francisco Lagos. Quienes la vieron llegar cuentan que se veía calmada y que incluso esbozó algunas sonrisas, como solía hacerlo.Remover a Sedini tuvo un costo personal para el Presidente. Se trató de una apuesta que él mismo hizo: premiar con un cargo del codiciado comité político a quien estuvo con él desde los inicios de la campaña, y que durante todo ese período demostró lealtad. Eso, de hecho, fue algo que le agradeció cuando habló con ella.Entre quienes defienden a Sedini, creen que en la decisión del Presidente terminó por pesar la postura de parlamentarios de Renovación Nacional (RN), quienes han advertido públicamente que el gobierno tiene un problema comunicacional y que Kast ha terminado involucrado en polémicas “pequeñas”.El lunes, de hecho, la senadora María José Gatica (RN) pidió mejoras en el manejo comunicacional de Segegob. “No puede haber más errores”, aseveró. Días antes, la vicepresidenta de la Cámara Ximena Ossandón (también RN) pidió a los ministros alejar al Presidente de la “chimuchina” y admitió que Sedini “no tenía la preparación suficiente”.Además, Ossandón planteó que “Chile no va a medir a Kast por mantener un gabinete un largo tiempo, sino por tener a los mejores en él”.Cuando el Presidente José Antonio Kast llamó a los presidentes de partido del oficialismo para adelantarles que habría un ajuste ministerial, les hizo saber que pretende que Sedini se mantenga “cerca” del proyecto político que él encabeza, aunque sin entrar en detalles sobre cuál sería su nuevo rol.Ese mensaje también se lo entregó a Sedini, cuando hablaron en La Moneda. Le hizo ver que para él ella es importante y que verá de qué forma puede seguir vinculada al proyecto. Quienes conocen a la periodista afirman que, si llegara a tomar uno, sería algo en la segunda línea política.El subsecretario Lagos también deslizó esa opción, en el mensaje que le dedicó a Sedini en redes. “Estoy seguro que seguirás aportando con convicción y compromiso a la difusión de estas ideas y al servicio de Chile”, escribió. Por lo pronto, el plan de Sedini es tomarse un par de semanas para descansar.
La conversación entre Kast y Sedini que selló la caída de la apuesta personal del Presidente - La Tercera
La decisión pilló por sorpresa a Sedini, quien creía que su desempeño había mejorado en las últimas semanas. El Presidente le sinceró que la continuidad de Trinidad Steinert era insostenible y que no podía realizar un ajuste de un solo ministerio, por lo que a ella también le tocaría dar un paso al costado.















