La periodista Mara Sedini Viancos (Santiago de Chile, 41 años) ha dejado de ser portavoz del Gobierno de José Antonio Kast, de la derecha conservadora, después de 69 días en los que ha estado sumergida en polémicas, precisamente, por sus dificultades para comunicar. Ha salido este martes del Palacio de La Moneda, junto con la ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, en el primer cambio de gabinete desde el inicio del nuevo mandato el 11 de marzo. “Quiero darte las gracias, Mara Sedini. Estuvimos juntos desde la campaña, entregaste todo para que llegaras a recuperar la casa de todos [...] Asumiste un ministerio difícil en estos meses. Te ha tocado ser el rostro de decisiones impopulares”, recordó el presidente.Políticos, de la oposición y del oficialismo, valoraron positivamente la salida de Sedini del de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), ocupado hasta hace unos tres meses por la comunista Camila Vallejo en el Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026), para ser sustituida en el cargo por el actual ministro del Interior, Claudio Alvarado. La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista (PS), dijo que la vocera “estaba muda, no hablaba, no salía, arrancaba, no comunicaba cuando era su principal obligación”. Y Katherine Martorell, secretaria general de Renovación Nacional, un partido de la derecha tradicional, indicó al canal 24 Horas que el Gobierno retomaba el control de su agenda con los nuevos cambios ministeriales y, haciendo alusión a Sedini (sin nombrarla directamente), mencionó que en ocasiones la “falta de experiencia política genera que lo que se quiere comunicar, transmitir, no se logre”. Kast admitió que no había pensado en hacer este ajuste en su equipo gubernamental. Sedini, una excorista de la cantante chilena Myriam Hernández, comenzó a figurar constantemente como la ministra peor valorada del Gobierno en las encuestas a menos de dos meses de haber asumido como portavoz de La Moneda, como consecuencia de distintos tropiezos comunicacionales. “Vine a ser la cara del Gobierno como vocera; lo voy a hacer, no me voy a esconder”, dijo la secretaria de Estado a Radio 13c, el 8 de abril, en un intento infructuoso por defenderse. La ministra fue cuestionada por su tono, por haber cometido errores en cifras y por declaraciones polémicas. Una de sus mayores controversias ocurrió cuando se divulgó, el 24 de marzo, un mensaje desde las cuentas oficiales de las redes sociales de la Segegob que aseguraba que el Estado chileno estaba quebrado. “Nos dejaron sin plata. Un Estado en quiebra. Endeudado en 49 mil millones de dólares. Y la caja del Estado completamente vacía”, decía la publicación que intentaba argumentar las razones por las que la Administración de la derecha había traspasado el aumento del precio de los combustibles, sin amortiguar, a los bolsillos de los chilenos. Por esta afirmación, que fue borrada, se desmarcó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz Castro, que dijo que él nunca se había referido en esos términos sobre la situación de las arcas públicas. La Contraloría General de la República, encabezada por Dorothy Pérez, instruyó al ministerio liderado por Sedini iniciar un proceso disciplinario tras detectar irregularidades en la publicación. La periodista no dejó de estar en el centro de la controversia hasta su salida. La portavoz, en abril, volvió a ser criticada debido a que indicó que el exguerrillero Galvarino Apablaza, exmiembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), había sido “condenado” por el asesinato en Santiago, el 1 de abril de 1991, del senador Jaime Guzmán, fundador de la UDI, un partido de la derecha tradicional. Luego, en redes sociales, aclaró que “Apablaza es un prófugo de la justicia chilena. No está condenado, sino acusado de ser el autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán hace 35 años, y debe ser juzgado por nuestros tribunales”.Otro traspié que comprometió a la ahora exministra fue cuando aseguró que el Gobierno estaba “trabajando contra el crimen organizado, contra la seguridad”, lo que provocó reacciones debido a la frase contradictoria. Antes de llegar a la cúpula del poder político, Sedini se desempeñó como actriz, cantante y personalidad de la televisión chilena, donde destacó como panelista en un programa llamado “Sin Filtros” en el que en un episodio sostuvo una discusión a gritos e insultó a una militante del Frente Amplio, la formación política del expresidente Boric. Sedini fue, además, directora de asuntos públicos de la Fundación para el Progreso (FPP), uno de los principales centros de estudios del liberalismo económico en Chile. Esta periodista, egresada de la Universidad Gabriela Mistral y con un magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos en la Universidad Adolfo Ibáñez, tuvo un papel protagónico durante la campaña de la tercera candidatura presidencial de Kast.Un hito que quedará en la memoria de la prensa fue cuando, en medio de preguntas de periodistas, en La Moneda, Sedini respondió: “Los quiero demasiado”.