Ni cien días de gracia ha tenido el ultraderechista presidente de Chile. Su “Gobierno de emergencia”, tal como lo definió, ha embarrancado a los 69 días. José Antonio Kast tomó posesión el pasado 11 de marzo y pocos días después de cumplirse dos meses ha decidido emprender la primera remodelación para rcuperar la iniciativa y la popularidad, que ha caído hasta el 40%.Kast ha sustituido a dos de las once ministras de su gabinete, formado por 24 carteras. La titular de Seguridad Pública, Trinida Steinert, y la portavoz gubernamental, Mara Sedini, abandonan sus responsabilidades y serán sustituidas respectivamente por Martín Arrau, que hasta ahora era ministro de Obras Públicas, y por Claudio Alvarado, que seguirá siendo también el ministro del Interior. El titular de Transportes asumirá las funciones que tenía Arrau en Obras Públicas.Las dos ministras cesadas habían recibido duras críticas por su gestión, no solo desde la oposición de izquierdas, sino también desde la coalición en la que se apoya José Antonio Kast para gobernar. El presidente republicano logró el poder gracias a la unión de fuerzas con la derecha tradicional socialcristiana y los libertarios, que le aseguran la mayoría en el Parlamento.El líder ultraderechista, que reivindica la dictadura de Augusto Pinochet, ganó las elecciones presidenciales en segunda vuelta con un discurso centrado en la seguridad y prometió firmeza contra la migración y el crimen, además de tomar medidas favorables al mercado para impulsar el crecimiento desregulando el Estado y aplicando recortes de gasto drásticos.A José Antonio Kast se le acusa de haberse mostrado tibio en temas migratorios hasta el punto que ha tenido que aclarar que cuando prometió expulsar a los 330.000 migrantes en situación irregular en Chile estaba haciendo uso de “una hipérbole”. Sin embargo, uno de los primeros proyectos que puso en marcha fue la construcción del Escudo Fronterizo, una barrera de zanjas para impedir que los migrantes clandestinos puedan cruzar la frontera con Perú.Sin precedentesNunca antes se había producido una crisis de Gobierno tan rápida desde que Chile recuperó la democracia en 1990Sea como sea, nunca antes se había producido una remodelación de Gobierno tan rápida desde que el país recuperó la democracia en 1990. Kast ha perdido veinte puntos de aprobación y su valoración negativa ha subido hasa el 60% en las encuestas.“Hemos tenido que tomar medidas impopulares y eso golpea a cualquier gobierno, pero las tomamos con convicción”, se excusó Kast en una ceremonia en el palacio de La Moneda después del cambio en las carteras ministeriales. El presidente de Chile se sinceró y reconoció que no tenía previsto acometer sustituciones tan pronto y anunció un cambio “en la forma y en el fondo” de comunicar la gestión del Gobierno.Ni el nombramiento de Alberto Soto como 'zar de la frontera' ha dado resultados respecto a la política migratoria de momento. En cambio, la 'motosierra' de Kast, sin tanto revuelo como la del argentino Javier Milei, ha podado buena parte de la administración. La subida de precios de los carburantes, efecto de la guerra de Irán, también ha contribuido al descontento y a la caída de popularidad del presidente de Chile.Para Kast, la situación de emergencia en Chile sigue vigente en materia de seguridad y de economía. En las próximas semanas el líder del Partido Republicano deberá presentar el primer balance de gestión ante el Parlamento y promover una de las medidas estrella de su mandato, la rebaja de impuestos a las empresas.Periodista, reportero y viajero. Redactor jefe de Narrativas Visuales de ‘La Vanguardia’. Profesor asociado del máster de periodismo BCN-NY de la UB. Premio Unicef (2001), Premi del Consell de Benestar Social (2002) y Premio Tiflos (2010)
Kast cambia el gobierno a los dos meses para frenar su caída de popularidad
El presidente sustituye al portavoz y el ministro de Interior y anuncia “un cambio de rumbo” de su gabinete, castigado por la aplicación de severos recortes y la falta de resultados respecto a la migración










