El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de Córdoba dio a conocer hoy, 20 de mayo, los fundamentos que llevó a los cinco integrantes en forma unánime a destituir de sus cargos a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro. La sentencia, que pone fin a su función en el Poder Judicial, se basó en la acreditación de una "negligencia grave" y un "mal desempeño" sistemático durante las casi dos décadas de investigación del femicidio de Nora Dalmasso.

La destitución de fiscales, un síntoma más de la crisis que atraviesa la Justicia en Córdoba

El eje de la destitución: el abandono de la "pista Bárzola"

El argumento central del Jurado -presidido por la legisladora Julieta Rinaldi- es que los tres fiscales, de manera sucesiva, "desatendieron y relegaron sistemáticamente una línea investigativa razonable" que apuntaba a Roberto Marcos Bárzola, un obrero que trabajó en la casa de la víctima.

A pesar de que el parquetista admitió haber estado en la vivienda en la ventana temporal del crimen y brindó explicaciones "claramente inconsistentes", los fiscales abandonaron prematuramente esta pista para enfocarse de forma obsesiva en el entorno familiar. Según los fundamentos, los instructores ignoraron alertas del FBI y del Ceprocor que, ya en 2008 y 2011, sugerían investigar a los trabajadores y advertían sobre perfiles genéticos desconocidos en la escena que no pertenecían a los Macarrón.