Los primeros resultados del proyecto internacional BEARD, que lideran científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias y la Universidad de La Laguna, explican cómo galaxias análogas a la Vía Láctea logran sobrevivir tras superar las etapas más violentas de la historia del Universo.El modelo actual de evolución del Universo predice una época dominada por fusiones mayores de galaxias hace unos 10.000 millones de años, una etapa de interacciones violentas "durante las cuales es previsible que estructuras débiles, tales como los discos finos de galaxias espirales, sean destruidas", afirma Jairo Méndez, astrofísico del IAC y de la ULL e investigador principal de BEARD."Las galaxias suelen tener, junto con los discos, otras componentes gruesas que les aportan estabilidad y les ayudan a sobrevivir. Es el caso de los bulbos, que son los esferoides luminosos presentes en el centro de las galaxias espirales", continúa el investigador en un comunicado del IAC.Sin embargo, algunas galaxias son discos puros, sin estructuras estabilizadoras que las hayan ayudado a sobrevivir durante las etapas más duras de la vida cósmica, como ocurre con la Vía Láctea."¿Cómo es posible que nuestra galaxia y otras similares hayan llegado hasta nuestros días a pesar de no tener grandes bulbos en sus centros? Esta es una de las preguntas fundamentales que trata de responder el proyecto BEARD mediante el análisis de galaxias análogas a la Vía Láctea, tanto reales como simuladas por ordenador", continúa Adriana de Lorenzo-Cáceres, también astrofísica del IAC y la ULL y coinvestigadora principal de BEARD.El proyecto BEARD, del inglés Bulgeless Evolution And the Rise of Discs, ("Evolución de las galaxias sin bulbo y el nacimiento de los discos"), es un esfuerzo internacional en el que participan 35 investigadoras e investigadores de 13 instituciones en 6 países diferentes (España, Italia, Países Bajos, Reino Unido, México y Chile).El comité científico internacional concedió a BEARD más de 600 horas de observación en varios telescopios del Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, para el estudio de 54 galaxias análogas a la Vía Láctea.Además, el equipo incluye a expertas y expertos en simulaciones numéricas para estudiar estos objetos desde el punto de vista teórico. En 2026, los primeros resultados han sido publicados en tres artículos científicos de la revista Astronomy & Astrophysics.Carlos Marrero de la Rosa, estudiante predoctoral del IAC y autor principal del primero de los artículos, ha analizado imágenes profundas tomadas con el telescopio Isaac Newton en el Observatorio del Roque de los Muchachos.Al respecto, indica que se ha aplicado una técnica novedosa de análisis para poder desvelar las partes más débiles y externas de las galaxias análogas a la Vía Láctea, definiendo su extensión de forma precisa y encontrando pequeñas pero significativas diferencias con respecto a las galaxias con bulbo.Así, mediante simulaciones numéricas, se ha averiguado que las galaxias sin bulbo, como la Vía Láctea, pueden sobrevivir durante la fase de fusiones mayores del Universo a través de dos canales.Por un lado, existe una pequeña probabilidad de que algunas galaxias no interaccionen con otras pese a la gran frecuencia de estos eventos violentos y, por otro, se ha descubierto que hay una configuración especial de interacción en la que los discos puros no son destruidos, explica Yetli Rosas, investigadora de la Universidad de Córdoba y autora principal del segundo de los tres artículos científicos recientemente publicados."En este segundo canal, las galaxias han de fusionarse en un baile acompasado, girando en el mismo sentido y acercándose en un mismo plano, como una pareja que da vueltas sobre el mismo suelo", continúa la investigadora.Las galaxias suelen estar acompañadas de un sistema de galaxias satélite más pequeñas, vestigios de los procesos de interacción pasados, precisa Salvador Cardona-Barrero, investigador de la ULL y el IAC y autor principal del tercer artículo científico de BEARD.Las galaxias análogas a la Vía Láctea presentan una distribución de satélites distinta a la del resto de galaxias, más concentrada y alineada, de acuerdo con una historia de fusiones tranquila y ordenada, continúa el científico, que indica que este resultado concuerda con las dos explicaciones que BEARD aporta para la supervivencia cósmica de la Vía Láctea. Para este proyecto el equipo ha creado el mayor y único catálogo de galaxias análogas a la Vía Láctea disponible hasta la fecha.
¿Puede nuestra galaxia sobrevivir a una etapa violenta del universo? Un estudio canario revela como otras similares lo hicieron
Para este proyecto, este equipo ha creado el mayor y único catálogo de galaxias análogas a la Vía Láctea disponible hasta la fecha.












