Santa Cruz de Tenerife (EFE).- Un equipo internacional de astrónomos liderado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha detectado posibles rastros químicos de las primeras estrellas del Universo en una galaxia vecina, NGC 1277, también considerada como una galaxia «reliquia».
Esta denominación se debe a que, mientras que las galaxias normales crecen y se transforman fusionándose con otras a lo largo de su historia, este sistema compacto formó la mayor parte de sus estrellas muy rápidamente en el Universo primitivo y se quedó congelada en el tiempo, ha señalado el IAC este lunes.
Al actuar como una cápsula del tiempo cósmica, esta galaxia es perfecta para descifrar, desde la Tierra, el mismo tipo de galaxias primitivas que el Telescopio Espacial James Webb (JWST) está descubriendo los confines del Universo.
Utilizando el instrumento EMIR del Gran Telescopio de Canarias (GTC), el telescopio óptico-infrarrojo más grande del mundo ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma), los científicos captaron una señal química de silicio inusualmente intensa en esta galaxia.
La luz infrarroja permite identificar elementos químicos que son muy difíciles de estudiar con otro tipo de observaciones y en NGC 1277 los científicos encontraron una cantidad de silicio mucho mayor de la observada hasta ahora en ninguna otra galaxia, una peculiar composición que apunta a que la galaxia conserva el rastro de algunas de las primeras generaciones de estrellas, explica Elham Eftekhari, primera autora del estudio, que realizó este trabajo durante su etapa posdoctoral en el IAC y que actualmente trabaja en el Observatorio de Leiden.













