Hace m�s de 13.000 millones de a�os, cuando las primeras galaxias apenas comenzaban a existir, enormes nubes de gas fr�o alimentaban el nacimiento de sus estrellas. Un combustible primordial ha permanecido oculto para los astr�nomos hasta ahora. Un equipo internacional de investigadores ha logrado detectar por primera vez de forma directa el gas neutro que alimentaba la formaci�n de estrellas en algunas de las galaxias m�s antiguas conocidas, observadas cuando el Universo ten�a apenas entre 700 y 800 millones de a�os de edad.Puede parecer una cifra enorme, pero en t�rminos c�smicos equivale a contemplar una fotograf�a de la infancia del Universo. El Big Bang ocurri� hace unos 13.800 millones de a�os y, tras aquel acontecimiento, el cosmos pas� por una larga etapa conocida como las edades oscuras. Durante cientos de millones de a�os no exist�an estrellas ni galaxias tal y como las conocemos. Hasta que poco a poco comenzaron a formarse las primeras concentraciones de materia y nacieron las primeras estrellas, que iluminaron el Universo y dieron origen a las galaxias primitivas. Comprender c�mo sucedi� ese proceso es uno de los grandes desaf�os de la astronom�a moderna.El nuevo estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Chiba (Jap�n), y que ser� publicado en The Astrophysical Journal, ha utilizado el observatorio ALMA, situado en el desierto chileno de Atacama, para estudiar cuatro galaxias extremadamente lejanas. Lo que buscaban era una se�al muy concreta emitida por �tomos de ox�geno neutro, una especie de huella luminosa que permite localizar directamente el gas fr�o a partir del cual nacen las estrellas.Para saber m�sHasta ahora los telescopios pod�an observar las estrellas ya formadas o el gas caliente que las rodea. Incluso instrumentos revolucionarios como el Telescopio Espacial James Webb han permitido contemplar galaxias de los primeros tiempos c�smicos con una precisi�n sin precedentes. Sin embargo, el gas neutro que alimenta la formaci�n estelar permanec�a pr�cticamente oculto."Nuestros resultados representan la detecci�n directa m�s distante de gas neutro en galaxias hasta la fecha", explica el investigador Yoshinobu Fudamoto, autor principal del trabajo. Seg�n el cient�fico, el hallazgo permite reinterpretar muchas observaciones anteriores realizadas sobre galaxias primitivas.La detecci�n no ha sido sencilla. Los investigadores analizaron una l�nea de emisi�n conocida como [OI] de 145 micras, considerada uno de los mejores indicadores de gas neutro. Para asegurarse de que la se�al proced�a realmente de ese material compararon los resultados con otra firma espectral asociada exclusivamente al gas ionizado. La conclusi�n fue clara: la mayor parte de la se�al observada proven�a de enormes reservas de gas neutro, exactamente el material que sirve de materia prima para fabricar estrellas.Lo que encontraron result� sorprendente. Las galaxias estudiadas conten�an regiones extremadamente densas de gas, comparables a las de algunas de las galaxias m�s intensas del Universo actual. Sin embargo, la radiaci�n generada en esos sistemas parec�a relativamente moderada. En otras palabras, las primeras galaxias podr�an haber sido factor�as compactas de estrellas, mucho m�s concentradas de lo que se pensaba.La importancia del descubrimiento va m�s all� de estas galaxias. Durante a�os los astr�nomos han intentado reconstruir c�mo evolucion� el cosmos desde una sopa primordial de part�culas hasta convertirse en un Universo repleto de galaxias, c�mulos y planetas. Se calcula que las primeras estrellas surgieron unos cien o doscientos millones de a�os despu�s del Big Bang. Fueron precisamente esas estrellas las que comenzaron a fabricar elementos qu�micos m�s pesados que el hidr�geno y el helio, sembrando el espacio de los ingredientes que millones de a�os m�s tarde permitir�an la aparici�n de sistemas planetarios e incluso de la vida.Por eso cada nueva observaci�n de esta �poca remota funciona como una m�quina del tiempo. La luz de estas galaxias ha tardado m�s de 13.000 millones de a�os en llegar hasta la Tierra, de modo que los cient�ficos las observan tal y como eran cuando nuestro planeta ni siquiera exist�a y la futura V�a L�ctea apenas estaba comenzando a ensamblarse."Nuestro trabajo establece la l�nea de emisi�n [OI] como una herramienta eficaz para estudiar un componente gaseoso dif�cil de detectar en el Universo primitivo, abriendo una nueva perspectiva sobre el combustible que impulsa la formaci�n estelar", afirma el investigador Akio Inoue.Los autores ya preparan el siguiente paso. "Planeamos extender estas observaciones a una muestra mayor de galaxias y, combinando ALMA con el James Webb y otras instalaciones, construir una imagen completa de c�mo se formaron y evolucionaron las galaxias desde los albores c�smicos hasta nuestros d�as", adelanta Fudamoto.La pregunta que intentan responder es tan antigua como la propia humanidad: c�mo pas� el Universo de ser una nube caliente y uniforme tras el Big Bang a convertirse en el espectacular entramado de galaxias, estrellas y planetas que observamos hoy. Gracias a este hallazgo, los astr�nomos acaban de encontrar una pieza fundamental de ese rompecabezas. El combustible estaba all� desde el principio; simplemente no lo ve�amos.