“No soy un conejillo de indias. Un ensayo clínico es una esperanza de vida. Muchos de los medicamentos que ahora tomamos con normalidad fueron probados por otros que, como yo, participaron voluntariamente en ensayos clínicos. Meterme en él me ha cambiado la vida”.Esther Martín, de 51 años, malagueña, paciente de esclerosis múltiple, explica con estas palabras cómo es participar en un ensayo clínico sobre un tratamiento para su enfermedad. “Cuando recibí la noticia fue un chute de energía”, relata. Llevaba cinco años con tratamientos que no le funcionaban y que habían deteriorado su estado físico y anímico.Esther es una de las 170.000 personas en España que participa en el casi millar de ensayos clínicos que se están desarrollando en este momento. La gran mayoría de ellos (sobre el 85%) son liderados por la industria farmacéutica. Estos datos convierten a España en uno de los líderes mundiales en investigación clínica y el primer país en Europa por número de ensayos.Sin embargo, el ensayo clínico sigue siendo, para una parte importante de la ciudadanía, una realidad poco visible, y de la que aún hay desconocimiento, a pesar de su impacto directo en la salud de las personas y en la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario. Por ello, con motivo del Día Internacional del Ensayo Clínico, Farmaindustria y 18 compañías asociadas, con el apoyo de una treintena de entidades de pacientes, investigadores, profesionales sanitarios, centros de investigación, comités de ética, administraciones públicas, con el Ministerio de Sanidad, el Instituto de Salud Carlos III y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), a la cabeza, presentan +ensayos, una plataforma divulgativa y de sensibilización que nace con el objetivo de acercar la investigación clínica a la sociedad, visibilizar el papel de las personas que la hacen posible y subrayar el impacto que suponen en los países en los que se desarrollan.Marisol Soengas, jefa del grupo de Melanoma en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y presidenta de la Asociación Española de Investigación sobre el CáncerEn el acto de presentación de esta campaña permanente, se emitió el vídeo de la campaña que muestra los ensayos clínicos a través de los ojos de los pacientes. En la pieza, un hombre de unos 70 años celebra su 12 cumpleaños rodeado de la gente a la que quiere. No, no se ha equivocado, son los años que han transcurrido desde que entró en un ensayo clínico. Marisol Soengas, una de las oncólogas más destacadas de España, también tiene cáncer y también está en un ensayo clínico (solo acceden pacientes muy determinados). En ella conviven dos miradas, la de la científica, que pide tiempo para investigar y que exige tranquilidad, buen hacer y pasos seguros en su trabajo. Y la de la paciente, que “necesita alternativas. Muchas veces es solo ganar tiempo, pero es muy importante”.“La investigación nos está abriendo puertas hacia un mundo mejor en el cual los tratamientos van a ser más eficaces y van a permitir una mejor calidad de vida, porque se están reduciendo los efectos secundarios. Veo el futuro, con más investigación, más tratamientos eficaces y con menos efectos adversos”, afirma Ana Casas, oncóloga e investigadora y también paciente de cáncer de mama. Y señala, cuando eres médico, buscas eficacia. Cuando eres paciente, quieres curarte y que no te cambie la vida.Juan Yermo, director general de Farmaindustria, señala que Europa (menos España) ha perdido el impulso de antaño e incide en que, para que España siga manteniendo su posición de liderazgo en investigación clínica, “necesitamos un entorno normativo fuerte, que simplifique algunos de los procesos, reduzca la burocracia y agilice la gestión de ensayos tanto en España como en Europa para impulsar la competitividad y seguir fortaleciendo el ecosistema de innovación que promueve la industria. De lo contrario, España podría perder el tren de la innovación y que esta enorme oportunidad la aprovechen otras regiones que ya nos sacan ventaja, como EE.UU. o China”.Redactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.