Si a los 30 no te has casado y tenido hijos, eres un fracaso como mujer. Eso es lo que te llena como hembra“. ”Si [...] el hogar no tuviese ya razón de ser, a las mujeres les quedarían muy pocas y tristes comisiones que ejercer sobre la tierra“. Estas frases podrían ser parte del pasado, pero solo una lo es. La segunda fue escrita en una revista de la Sección Femenina de la Falange en 1939. La primera es un comentario que alguien dejó en el pasado mes de octubre en el vídeo de una joven.

Pero entre una afirmación y otra permanecen casi nueve décadas de una lucha cuya importancia y dificultad, explica Mary Nash, catedrática emérita de Historia Contemporánea, parece que aún no ha sido del todo reconocida. “Y, si se piensa que conseguirlo fue tan fácil, pues evidentemente tan fácil es eliminar esos logros”, señala, visiblemente preocupada por la deriva antifeminista.

Justa Montero, activista feminista desde los 70, rememora esos años: “Los hombres venían de una socialización basada en el poder absoluto sobre nosotras, porque se lo daba la propia ley y la ideología nacionalcatólica”. Pese a lo que creen algunos, las conquistas no llegaron por generación espontánea con la Transición. “Hubo batallas durísimas”.