Con las negociaciones de la guerra de Irán estancadas, la Casa Blanca ha vuelto a poner el foco sobre Cuba. En los últimos días, las reiteradas insinuaciones de Donald Trump de un posible ataque a la isla se habían convertido en el ruido de fondo en Washington. Pero este fin de semana, la filtración de un informe de inteligencia estadounidense apuntó que el Gobierno cubano supone una amenaza a la seguridad nacional después de adquirir supuestamente 300 drones. En paralelo, también se ha filtrado que el Departamento de Justicia está preparando una acusación formal contra el expresidente Raúl Castro.PublicidadEn el memorándum filtrado a Axios -uno de los medios de la cuerda del presidente- dice que el régimen cubano ha planteado la posibilidad de utilizar los drones para atacar la base estadounidense de Guantánamo (que está en la isla), embarcaciones militares estadounidenses y posiblemente la isla de Key West, situada en la península de Florida, a tan solo 145 kilómetros de La Habana. La isla, que lleva meses sufriendo el asedio energético que ya afecta a más del 60% de sus habitantes, es retratada como una amenaza.Este lunes, Washington recrudecía aun más la guerra psicológica a la isla con un nuevo paquete de sanciones. Después de aplicar medidas restrictivas contra Gaesa, el conglomerado que constituye el brazo económico del Ejército cubano, el Departamento de Estado ha apuntado a 11 cargos militares y miembros del Ejecutivo. Entre ellos, el ministro de Comunicaciones de la isla.Cuba lleva meses sufriendo el asedio energético que ya afecta a más del 60% de sus habitantesTrump ya ha demostrado que es muy dado a la amenaza fácil, pero a diferencia de en otras ocasiones, las palabras van acompañadas de hechos. En los últimos meses, los vuelos de la inteligencia militar estadounidense han aumentado considerablemente sobre la isla, según el análisis hecho por la CNN a partir de los datos públicos. Desde el 4 de febrero, Washington ha realizado al menos 25 vuelos de este tipo utilizando aviones tripulados y drones, la mayoría cerca de las grandes ciudades del país, La Habana y Santiago de Cuba. Algunos de los vuelos se han hecho a menos de 64 kilómetros de la costa, según FlightRadar24.PublicidadAdemás, la posible acusación contra Raúl Castro se filtró la semana pasada justo después de que se hiciera pública la visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana. Según explican los medios estadounidenses, entre los cargos por los que se estudia imputar al expresidente cubano, de 94 años, está el caso de dos aviones abatidos por el Ejército cubano en 1996 y que pertenecían a la organización de cubanoamericanos exiliados Hermanos al Rescate.A pesar de que Gaesa es el principal núcleo de poder en la isla a la hora de tomar decisiones, Castro aún sigue teniendo la última palabra. Abrir un caso contra el expresidente cubano recuerda mucho al modus operandi que se aplicó para justificar el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. El exdirector del Diálogo Interamericano y profesor de Georgetown, Michael Shifter, explica a Público que "hay una posibilidad real de una operación militar". "Todos los indicios sugieren que hay preparativos en marcha. Se están elaborando planes, pero no creo que sea un hecho inminente. La crisis con Irán ahora mismo podría posponer cualquier acción inmediata con Cuba", apunta.Michael Shifter, profesor de Georgetown: "Todos los indicios sugieren que hay preparativos en marcha"De hecho, este es el único elemento que parece contener por el momento la opción de un ataque. Tener buena parte de los recursos militares enfocados en Oriente Medio crea un escenario en el que, de haber una operación militar, sería más bien un ataque controlado. Fuentes gubernamentales han revelado tanto a Politico como a la NBC que Trump está cada vez más frustrado con su campaña de presión para provocar un cambio de régimen en la isla.PublicidadAl parecer, después de decapitar el régimen chavista y tutelar el nuevo Gobierno venezolano, la Administración creía que Cuba cedería por sí sola. Caracas era uno de sus grandes proveedores de crudo, grifo que quedó cortado con el golpe estadounidense. Para recrudecer la sangría, a finales de enero Estados Unidos aplicó un asedio energético que ha provocado una de las peores crisis humanitarias que ha sufrido la isla. Pero, cuatro meses después, el régimen continúa plantando cara a la Administración.Ante la escalada de presión, este lunes el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advertía de que un ataque militar de los Estados Unidos a la isla "provocará un baño de sangre con consecuencias incalculables". Que Díaz-Canel se pronunciara tan abiertamente sobre esta posibilidad es un reflejo más de cómo Trump contempla un ataque como una opción real. De hecho, tal como explican oficiales del Gobierno de EEUU a Politico es un tema que ya se ha estado barajando durante las reuniones de gabinete.
Trump eleva la presión contra el régimen cubano mientras crecen los indicios de un ataque a la isla
Esta vez las amenazas de intervenir en la isla van acompañadas de actos y de la creciente frustración del presidente con su campaña de presión para provocar un cambio de régimen....













