Prácticamente no ha entrado una gota de petróleo en Cuba en lo que va de año. La isla se encuentra sometida a una asfixia energética que se traduce en una crisis humana denunciada por Naciones Unidas, entre otros organismos internacionales. Además, el presidente de EEUU, Donald Trump, de tanto en tanto amenaza con un ataque sobre la isla, incluso circulan rumores de una inminente orden de detención contra el expresidente cubano Raúl Castro, disparando las especulaciones sobre un ataque como el realizado contra Venezuela el pasado 3 de enero para secuestrar al presidente del país, Nicolás Maduro.
En este contexto de asfixia, este lunes la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha publicado una larga lista de sanciones contra parte de la cúpula del Gobierno cubano.
De acuerdo con una declaración difundida del secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, “la Administración Trump sigue tomando medidas decisivas para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y privar al régimen comunista y al ejército de Cuba del acceso a activos ilícitos”.
Así, Rubio designa a “11 miembros de la élite del régimen cubano y a tres organizaciones gubernamentales, entre los que se incluyen funcionarios del Gobierno y figuras militares vinculadas al aparato de seguridad de Cuba, muchos de los cuales son responsables o han participado en la represión del pueblo cubano”.













