Cuba ha asegurado que el país se ha quedado completamente sin diésel ni fueloil que necesita para mantener en funcionamiento sus centrales eléctricas, y ha advertido de que están empezando a surgir disturbios civiles. Esa nueva crisis es la consecuencia del bloqueo energético total impuesto por Donald Trump contra el país, en un intento de hacer caer al Gobierno comunista de la isla. "Hoy estamos sin reservas de combustible, sin ninguna reserva", declaró el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, en una rueda de prensa. "No queda absolutamente nada".La isla, con una población de 10 millones de personas, está utilizando la producción nacional de combustible y la energía solar para mantener algunas luces encendidas, pero la red eléctrica es ahora tan frágil que amplias zonas del país se están quedando a oscuras. El sindicato eléctrico de Cuba afirmó que solo podía cubrir alrededor de un tercio de la demanda nacional de energía.

Las redes sociales llevan horas mostrando protestas esporádicas en la capital, La Habana, y sus alrededores antes de que cayera la noche del miércoles, con caceroladas y, en algunos casos, encendiendo hogueras para iluminar las calles a oscuras en la madrugada del jueves.