Grupo Ballesteros, líder del negocio de los bingos en España, ha reconocido ajustes millonarios en sus últimas cuentas tras cerrar “con acuerdo” una batería de inspecciones de Hacienda a varias empresas del holding.
Este roto contable llega tras un varapalo de la Audiencia Nacional a los dueños de esta empresa por fingir su residencia fiscal en Madrid y después del nombramiento, el año pasado, de la hija de una histórica diputada del PP al frente del entramado de sociedades del grupo.






