Los 36.000 millones en dividendos y las recompras de acciones adicionales permitirán contentar a los inversores y cerrar filas. El puesto del presidente no corre peligro por el momento pese al fiasco

BBVA ha reaccionado con rapidez al fracaso en la opa hostil lanzada contra el Banco Sabadell. Apenas cinco minutos después de conocerse el resultado, la entidad que preside Carlos Torres remitía un comunicado en el que confirmaba su

target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2025-10-16/el-bbva-acepta-la-derrota-y-retoma-un-reparto-masivo-de-dinero-a-sus-accionistas.html" data-link-track-dtm=""> generosa política de retribución al accionista, que ya contemplaba la reserva de 36.000 millones hasta 2028, incrementando incluso la cuantía a repartir en los próximos meses.

Según interpretan diversas fuentes del mercado, el movimiento busca escenificar el compromiso con el inversor y sumar adhesiones, en un momento delicado para la entidad y el propio presidente, que se había implicado muy personalmente en sacar adelante la operación. De acuerdo con otras fuentes cercanas al banco, su puesto no corre peligro por el momento. Cuenta con el respaldo de un consejo que él mismo ha ido renovando durante sus años de mandato y una subida en Bolsa superior al 90% en el año, lo que le sitúa solo por detrás del Santander. Es hora de cerrar filas y que el accionista lo perciba en su bolsillo.