Josep Oliu, presidente de la entidad catalana, señala que el tercer accionista “sigue siendo inversor y consejero del banco”

El desenlace final se hizo público horas antes de lo previsto. El BBVA no comprará el Sabadell porque solo el 25,33% del capital del banco catalán aceptó la oferta, tal y como dio a conocer la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) a las 20.27 horas del jueves. Un total de 1.272.671.801 títulos, en manos de un número indeterminado de accionistas, acudieron a la llamada del banco que preside Carlos Torres para unir las dos entidades. Muy lejos de la mitad del capital al que aspiraba el BBVA, por debajo incluso del 30% que le hubiese dado alguna opción en una hipotética segunda vuelta. Fin de la aventura. Una vez decae la opa, no hay canje.

La oferta del BBVA, que planteaba dar a cada accionista que aceptara una acción nueva del banco por 4,8376 títulos del Sabadell, ha quedado sin efecto. Se da así por cerrada una guerra de 17 meses de duración que ha dejado en sus distintas batallas alianzas inesperadas pero también enemistades.

Para los accionistas que sí decidieron acompañar al BBVA y comunicaron su aprobación, sus títulos han estado bloqueados por la entidad desde la fecha del final del plazo de aceptación (10 de octubre) hasta el final de la opa. Son las entidades las que deben garantizar el bloqueo para impedir ventas de acciones que han aceptado la oferta, es decir, que desde este momento ya pueden disponer de nuevo de sus títulos para, si lo desean, vender en el mercado. La liquidación y el canje de títulos solo hubiera efectiva después de finalizar la opa, siempre que esta hubiera llegado a buen puerto.