Más de 440,000 tortugas marinas fueron liberadas en las playas del Pacífico nicaragüense en 2026 como parte de un programa de conservación. (Fotografía referencia: prensa Armada de Colombia)Más de 440,000 tortugas marinas han sido liberadas en las costas del Pacífico de Nicaragua en lo que va de 2026, en el marco de la campaña nacional ‘Juntos y juntas conservamos nuestras tortugas marinas’, impulsada por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales (Marena). La cifra comprende ejemplares de las especies paslama, carey, tora y tortuga verde, todas ellas clasificadas en peligro de extinción.La liberación de los tortuguillos ocurre en distintos refugios y reservas del país, principalmente en La Flor (provincia de Rivas) y Chacocente (Carazo), dos playas reconocidas internacionalmente por ser escenario de las llamadas arribadas: episodios en los que miles de tortugas llegan de forma sincronizada a desovar. PUBLICIDADSegún el Marena, solo existen siete playas en todo el mundo donde sucede este fenómeno, y dos se encuentran en Nicaragua. Autoridades indican que cada una de estas playas puede recibir hasta 4,000 tortugas en una sola noche durante los picos de la temporada de arribadas.El procedimiento para la liberación comienza en los viveros de los refugios, donde los huevos son protegidos hasta la eclosión. Una vez nacidas, las crías son llevadas a la playa y depositadas sobre la arena, a poca distancia del mar, para que realicen el trayecto final hasta el agua por sí mismas.PUBLICIDADLa campaña nacional ‘Juntos y juntas conservamos nuestras tortugas marinas’ ha beneficiado a especies en peligro como la paslama, carey, tora y tortuga verde. (reservaplayatortuga.org)La temporada de arribadas en el Pacífico nicaragüense suele extenderse desde julio hasta enero. Para el ciclo actual, las autoridades ambientales proyectan la llegada de unas 120,000 tortugas adultas y la eclosión de aproximadamente 1.8 millones de crías a lo largo de la costa. Una característica particular de estas especies es su fidelidad al sitio de nacimiento: tras pasar alrededor de quince años en el océano, las tortugas regresan a la misma playa donde nacieron para anidar, generalmente durante la luna nueva o llena. Esto permite a los especialistas anticipar los periodos de arribadas y establecer calendarios de protección.Además de La Flor y Chacocente, la estrategia nacional de conservación abarca otras zonas de liberación, como la playa Salamina, en la provincia de Managua, y la reserva natural Estero Padre Ramos, en Chinandega, al noroeste del país. Estas áreas también reciben tortugas y forman parte integral de los esfuerzos para garantizar la supervivencia de las especies amenazadas.PUBLICIDADLa Flor y Chacocente, refugios clave en Nicaragua, son dos de las siete playas en el mundo donde se producen arribadas masivas de tortugas marinas. (Foto cortesía FIAES)En Nicaragua, la comercialización de huevos de paslama está prohibida debido a su estatus de especie en peligro. No obstante, persiste el comercio ilegal en algunos mercados y entre vendedores ambulantes, lo que representa un desafío adicional para la protección de la especie, a pesar de los controles y campañas de sensibilización.La magnitud de las arribadas en las playas nicaragüenses subraya el papel del país en la lucha global por la conservación de las tortugas marinas. Las autoridades ambientales reconocen que la protección de estos animales y sus hábitats requiere un esfuerzo constante, tanto en la vigilancia como en la educación de la población local y visitantes.PUBLICIDADLa liberación masiva de tortuguillos en el Pacífico nicaragüense representa un avance importante en la defensa de la biodiversidad nacional.