La tortuga boba (Caretta caretta) ha escogido el Delta del Ebro como zona estable para nidificar. Los científicos consideran que en los últimos años las aguas productivas en torno a este delta se han consolidado como uno de los puntos de nidificación “más importantes” de la costa mediterránea para esta tortuga marina. En lo que llevamos de 2025, seis de las diez puestas registradas en playas catalanas han sido en el Delta, lo que supone una de cada cuatro de las que se hacen en toda España –entre 20 y 30-. La Costa Brava ha acogido las puestas restantes y así Girona ha pasado de no tener ninguna puesta entre los años 2000 y 2022 a sumar once en los últimos tres años, por delante de las costas de Andalucía, Murcia o Baleares.
Factores que explicarían este giro son, a parte de una mayor concienciación ciudadana, el calentamiento del agua debido al cambio climático, espacios naturales en buen estado, la colaboración con entidades privadas como (Beta-Universitat de Vic y Fundación CRAM) y la tarea de los pescadores que devuelven las juveniles que suben en sus redes.
Este 2025, el primer nido se detectó el 20 de junio en el Delta, con 119 huevos; el 25 de junio se localizaron dos en Sant Feliu de Guíxols y en el Delta con 101 y 90 huevos; el 6, 16 y 17 de julio de nuevo en el Delta con 100, 101 y 93 huevos respectivamente; el 19 de julio en Platja d’Aro se hallaron 74 no viables porque no fueron fecundados; el día 24 se detectó otra puesta de 113 huevos en el Delta; el 27, un total de 63 huevos en l’Escala, y el 30 otro descubrimiento de 105 en l’Estartit. En total, 885 huevos viables.










