La multinacional portuguesa Altri confirmó este martes que ha recurrido ante la Consellería de Economía e Industria el archivo provisional de su solicitud de licencia ambiental para levantar una planta de celulosa y fibras textiles en el municipio lucense de Palas de Rei. A través de su filial Greenfiber, la compañía publicó un comunicado en el que advierte de que mantiene su intención de desarrollar el proyecto.PublicidadEn la nota, Altri sostiene que la instalación sigue siendo "técnicamente viable" pese a que el Gobierno de Pedro Sánchez la excluyó de sus planes estatales de desarrollo de infraestructuras eléctricas. La empresa defiende que la factoría podría operar con fórmulas alternativas de suministro energético y asegura que trabaja ya en nuevas opciones para garantizar la conexión necesaria.La compañía argumenta que la planta fue concebida para contar con un elevado grado de autosuficiencia energética y considera que el procedimiento de archivo de la Xunta no debería implicar el final definitivo de la tramitación. Según la empresa, el proyecto continúa reuniendo las condiciones industriales y ambientales para salir adelante.InviableEl movimiento de Altri se produce varios meses después de que el Gobierno gallego iniciase el archivo del expediente al considerar inviable la ejecución de la fábrica sin acceso garantizado a la red de alta tensión. La decisión llegó tras la negativa del Ejecutivo central a incluir la infraestructura eléctrica vinculada a la planta en la planificación estatal hasta 2030.La fábrica proyectada en la comarca de A Ulloa fue presentada inicialmente como una planta orientada a la producción de fibras textiles a partir de celulosa, aunque desde el comienzo generó una fuerte contestación social y ambiental. El proyecto se convirtió en uno de los principales focos de conflicto industrial y ecológico de Galicia por el impacto previsto sobre el territorio y sobre el río Ulla.PublicidadLas movilizaciones contra la instalación crecieron durante los últimos años hasta reunir a miles de personas en distintas ciudades gallegas. Plataformas vecinales, organizaciones ecologistas y representantes del sector marisquero alertaron de las consecuencias ambientales de la planta, especialmente por el consumo de agua previsto y por el posible efecto de los vertidos sobre la cuenca del Ulla y la ría de Arousa, y convirtieron la respuesta social en un asunto de país. El próximo domingo está convocada otra gran manifestación en Pontevedra.Paralización definitivaTras conocerse la intención de Altri de recurrir el archivo, las portavoces de la Plataforma Ulloa Viva insistieron en que la paralización del proyecto debe ser definitiva. El colectivo considera que las alegaciones anunciadas por la empresa evidencian que el conflicto sigue abierto y reclama a las administraciones que cierren de forma irreversible cualquier posibilidad de reactivar la iniciativa industrial.A Ulloa Viva sostiene que la oposición vecinal y social ha sido decisiva para frenarla y recuerdan que las protestas se mantendrán mientras exista la opción de que la fábrica vuelva a tramitarse. La plataforma cuestiona además el modelo industrial asociado a la planta y sostiene que la comarca necesita alternativas económicas vinculadas a la actividad agraria y al cuidado del territorio.PublicidadLa controversia alrededor de Altri ha derivado también en un enfrentamiento político entre administraciones. Mientras la Xunta defendió durante años la inversión como un proyecto estratégico para Galicia, el Gobierno central evitó respaldar la infraestructura energética necesaria para su desarrollo. Esa discrepancia institucional terminó por bloquear la tramitación en un momento clave para la compañía.