El acuerdo para los presupuestos catalanes de 2026, firmado este martes entre ERC y PSC, abre una intensa agenda en el Congreso de los Diputados. El contenido del acuerdo da tan solo seis meses al Gobierno para sacar adelante dos medidas metidas en el cajón: la reforma de la financiación autonómica y la quita del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA).Pese a que ambas propuestas forman parte de los pactos entre socialistas y republicanos —la quita del FLA ya se negoció en noviembre de 2023, cuando Pere Aragonès aún presidía la Generalitat de Cataluña—, hasta ahora no han iniciado su tramitación parlamentaria debido a la falta de apoyos en las Cámaras. La coincidencia con varias citas electorales en CCAA también ha retraído al PSOE de cumplir sus compromisos.
Pero ahora los independentistas elevan la presión sobre Pedro Sánchez para que haga honor a los pactos. El detalle del documento suscrito por Oriol Junqueras y Salvador Illa es meridiano: "Durante el segundo semestre de 2026, se deben tramitar y aprobar las iniciativas legislativas necesarias para que el nuevo modelo de financiación acordado con el Ministerio de Hacienda pueda estar vigente para el ejercicio del 2027".
Estas iniciativas atañen, fundamentalmente, a la reforma de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (conocida por sus siglas LOFCA). Pese a que la transferencia de la gestión del IRPF decayó del nuevo sistema de financiación pactado entre ERC y el Gobierno, el acuerdo de presupuestos explicita que "se trabajará conjuntamente para que las leyes que se acaben aprobando en el Congreso de los Diputados incorporen la delegación de competencias en la recaudación del IRPF".













