El Congreso de los Diputados será escenario el miércoles 20 de mayo de una votación crucial para miles de abogados, procuradores y arquitectos que cotizan por sus pensiones a través de sus respectivas mutualidades, en lugar de hacerlo por la Seguridad Social. Después de cuatro años de movilizaciones en las calles y los despachos, el Gobierno parece decidido a sacar adelante una pasarela que permita convertir los ahorros acumulados durante años en esas organizaciones privadas —como la Mutualidad de la Abogacía— en años de cotización para obtener una pensión pública de jubilación.La queja de muchos abogados que han cotizado vía mutualidad es que el importe ahorrado es insuficiente para generar una pensión digna. Los abogados mutualistas que se jubilan denuncian que, en muchos casos, están abocados a cobrar menos de 500 euros mensuales —en 12 pagas— frente a los más de 1.300 euros de media que cobran —en 14 pagas— los jubilados que han cotizado a la Seguridad Social por el régimen especial de trabajadores autónomos (RETA). Lo mismo ocurre con los procuradores de la Administración de justicia, con pensiones de su mutualidad incluso por debajo de los 300 euros. Esta situación ha llevado a estos profesionales a elevar la presión en la calle y a llamar a las puertas de todos los grupos políticos. Tras años de negociaciones, el Ministerio de Seguridad Social anunció en abril de 2024 que iniciaba los trámites para crear la ansiada pasarela. También se preveía acabar con el régimen de alternatividad, que ha permitido a los abogados, arquitectos o aparejadores cotizar vía mutualidades (de hecho, hasta 1996 era directamente obligatorio hacerlo así) en lugar de en el sistema público.Tras cientos de reuniones entre los colectivos afectados, el ministerio y los grupos políticos, una anodina sesión de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Congreso de los Diputados alumbró, al fin, un texto que puede ser casi definitivo. Era una enmienda transaccional propuesta por el grupo socialista para una proposición de ley. En la votación sobre la misma, el resto de grupos parlamentarios se abstuvieron, por lo que salió adelante. No obstante, fuentes de la negociación precisan que dicha abstención no significa que lo vayan a apoyar, sino que refleja su interés por que algún tipo de pasarela salga finalmente adelante. Este miércoles, la Comisión de Seguridad Social recibirá las enmiendas de los grupos y luego el texto pasará al Pleno del Congreso de los Diputados. “Si todo va como esperamos, podríamos tener una ley antes del verano”, explican fuentes conocedoras de los trámites parlamentarios.Ahora, más de 100.000 profesionales del derecho, la arquitectura o las ingenierías, que cotizan o cotizaban a través de sus mutualidades, esperan con inquietud la aprobación de una ley donde se recoja la pasarela. “Es una patata caliente que todos los partidos, desde Bildu a Vox quieren quitarse de encima, y no parece que nadie vaya a enredar mucho con la propuesta que ha salido del Gobierno”, apunta otra persona que lleva años negociando con todos los grupos parlamentarios. ¿En qué consiste la pasarela?Desde el inicio de las protestas en las calles, ha habido varias plataformas de afectados reivindicando la creación de esta pasarela con unas condiciones de mayor o menor entidad, que han ido desde el movimiento J2 —el que más se ha hecho escuchar— que ha exigido siempre que un año cotizado en las mutualidades se considerara como cotizado de forma completa a la Seguridad Social, u otras asociaciones como Anama, Anamarq o AMCO, que admiten un factor de conversión que adecúe los años cotizados en ambos ámbitos. De hecho, en el diseño final el cómputo del trasvase de estos años será clave para determinar si a los mutualistas les compensa o no pasarse a la Seguridad Social.Hay que recordar que el número de años cotizados determina el acceso a la pensión mínima (se exigen 15 años) y que, a más años cotizados, mayor será la pensión. Esto lleva a algunos expertos a pensar que todos aquellos a los que les dé tiempo a cotizar en la Seguridad Social esos 15 años (a los menores de 50 años, aproximadamente) puede que dejen en su mutualidad lo ahorrado hasta el momento de pasarse al sistema público. En cambio, los de más de 50 años se cambiarán mayoritariamente.Además, habrá un régimen especial para mayores de 55 años, que ya no tienen mucho margen de cotización de cara a la pensión. A estos sí se les reconocerá cada año cotizado en la mutualidad como un año en la Seguridad Social. Así podrán acceder a la pensión mínima del RETA. ¿Qué pasa con el dinero que hay en las mutualidades?El punto de partida de la pasarela es el traspaso del dinero ahorrado en las mutualidades hacia la Seguridad Social. Algo que será voluntario. Para hacer bien la conversión, hay que tener en cuenta que, en las cuotas que los autónomos cotizan a la Seguridad Social, solo una parte va destinada a la jubilación. Al cotizar al RETA, el trabajador no solo genera derecho a pensión de jubilación, sino que también está cubriéndose ante otros eventos: incapacidad permanente, pensión de viudedad, de orfandad...El economista José Enrique Devesa, de la Universidad de Valencia, elaboró un informe por encargo de la asociación de afectados Anama. “Hay una parte importante en las cotizaciones al RETA que se destina a lo que podríamos asimilar a la contratación de seguros, como una póliza para cubrirse ante la incapacidad laboral, otra para protegerse en caso de que su pareja fallezca... ”, explica. Ese dinero se consume cada año. Igual que ocurre con una póliza de vida o de defunción: se paga año a año y te cubre durante ese periodo. Pero si se deja de pagar, ya se acaba la cobertura y no se puede rescatar nada de dinero.Por ejemplo, un autónomo cotiza 270 euros al mes a la Seguridad Social. Una parte va a la jubilación y el resto se dedica a cubrir otras contingencias. Si la proporción que va a la pensión es del 77%, significa que cada mes solo está aportando para la jubilación 208 euros. En un año acumularía unos 2.500 euros. Y en 20 años casi 50.000 euros, que serán para jubilación. Esto implica que si un mutualista tuviera un fondo acumulado en la mutualidad de 50.000 euros, se podría equiparar a haber cotizado 20 años a la Seguridad Social. El factor de conversiónUno de los grandes debates entre el Ministerio y los profesionales afectados es precisamente el factor de conversión. El punto de partida este miércoles en el Congreso será del 0,77, pero en el informe elaborado por Devesa se fijaba en el 0,57. A menor ratio, mejor para el mutualista. Por eso todas las asociaciones de afectados están en contra de la primera propuesta oficial de la pasarela. El cociente propuesto por la Comisión de Seguridad Social del Congreso, del 0,77, significa que cada año de jubilación les va a salir más caro a los mutualistas: 770 euros. Es decir, que para un mismo capital transferido de la mutualidad a la Seguridad Social, le corresponderán menos años. Con el factor de corrección propuesto por Devesa, del 0,57, si el mutualista tuviera acumulado un fondo de 5.700 euros en la mutualidad, podría comprar 10 años de cotizaciones al RETA. Pero si finalmente se aprueba el coeficiente del 0,77, solo le darán 7,38 años cotizados. Devesa y su equipo llegaron al factor de conversión utilizando el histórico de bases de cotización mínima al RETA y deflactando el IPC (no es lo mismo una base de 350 euros ahora que en 2002).¿Qué ocurre con quienes se pasaron al RETA hace unos años?Con la redacción actual, propuesta por el grupo socialista, los mutualistas que se han pasado al RETA en los últimos años se quedan fuera de la pasarela. Esto afecta a decenas de miles de personas que, ante las dudas que empezaba a plantear el sistema, decidieron salirse de sus respectivas mutualidades y empezar a cotizar a la Seguridad Social. No obstante, la propuesta reconoce y ordena estudiar la situación de aquellos que ya dieron el paso al RETA a partir del 1 de enero de 2023. De acuerdo con varios expertos, el no dejarles acceder al RETA “supondría una situación de inequidad”. ¿Y con los jubilados?Los llamados mutualistas pasivos, que son los abogados o procuradores que ya están cobrando una pensión proveniente de su mutualidad, han quedado fuera de la solución planteada en el proyecto de ley. De acuerdo con fuentes cercanas a la negociación, “es improbable que esto se pueda corregir en los próximos trámites parlamentarios”.La mayoría de las asociaciones de afectados, como el colectivo J2 o la plataforma formada por Anama, Anmaraq y AMCO, lo consideran injusto. “No tendría sentido que dicho cambio normativo cuya razón de ser es precisamente la situación de vulnerabilidad en la que quedan los pasivos mutualistas, dejara precisamente a estos fuera de la tan necesaria pasarela al RETA”, explican desde Anama. Las asociaciones argumentan que su propuesta incluye un factor actuarial para poner en relación los pagos a los ya jubilados en función de su esperanza de vida.¿Qué pasa si tengo dinero de más en la mutualidad?El modelo actual de pasarela no prevé esta situación. Pero hay algunos casos de mutualistas que sí que han acumulado un capital importante, pero que aun así quieren pasarse al RETA. El problema es que los ahorros acumulados superan con creces los años establecidos para alcanzar la pensión mínima.La propuesta de Devesa y su equipo es que se articulen fórmulas para que esos mutualistas puedan destinar la parte sobrante del capital para “comprar” unas bases mayores de cotización, y así poder obtener pensiones más altas.
Claves de la próxima pasarela al RETA para mutualistas: cuándo compensa llevar los fondos al sistema público
Los abogados y procuradores de entre 55 y 65 años serían el colectivo más beneficiado con el texto actual















