No ha habido sorpresa y el Consell Nacional de ERC ha validado este lunes el acuerdo de presupuestos catalanes alcanzado entre los republicanos y el Govern, que se sellará ya este martes. Lo ha hecho tras una larguísima reunión del principal órgano del partido entre congresos, que se ha alargado casi cuatro horas y ha finalizado pasadas las 22.00 horas y en la que ha habido alguna intervención crítica. El entendimiento allana el camino para que el ejecutivo de Salvador Illa apruebe las primeras -y presumiblemente únicas- cuentas de la legislatura, un paso decisivo para reforzar su estabilidad.PublicidadEl miércoles se celebrará la Comissió Bilateral Estado-Generalitat que tiene que avalar varios aspectos del pacto presupuestario que dependen del Gobierno, y la previsión es que el jueves se firme la actualización del acuerdo con los Comuns y que el viernes un Consell Executiu extraordinario apruebe las cuentas, el último paso antes de iniciar una tramitación parlamentaria que tendría que culminar a principios de julio con la primera fumata blanca a unos presupuestos de la Generalitat desde 2023.La voluntad inicial del partido presidido por Oriol Junqueras era que estas fueran las cuentas del traspaso de la gestión y la recaudación del IRPF a Catalunya, pero la negativa del Ministerio de Hacienda a aceptarlo provocó en marzo un viraje en las demandas de los republicanos. Y, probablemente, los de 2026 serán conocidos como los presupuestos catalanes de la línea orbital ferroviaria, uno de los principales puntos del acuerdo entre socialistas y Esquerra, que se ha ido llenando de contenido los últimos días.Más allá de esta infraestructura, ERC también ha ligado la creación de una sociedad mercantil mixta que debe canalizar -y garantizar- las inversiones del Estado en Catalunya, que el Consorcio de la Zona Franca pase a estar controlado mayoritariamente por instituciones catalanas (Generalitat y Ajuntament de Barcelona) o reforzar de manera significativa la Agència Tributària de Catalunya (ATC), con el horizonte de que los próximos años asuma la gestión y recaudación de más impuestos, con el IRPF en el horizonte, entre otras cuestiones.El Consorcio de la Zona Franca y la Hacienda catalanaSi la semana pasada ya trascendieron los acuerdos para tirar adelante la línea orbital ferroviaria y la sociedad mercantil de inversiones, las últimas horas ha sido el turno del cambio en la gobernanza del Consorcio de la Zona Franca y del refuerzo de la ATC. Las modificaciones en el Consorcio forman parte del bloque de avances en la "soberanía nacional" de Catalunya que los republicanos plantearon como alternativa a la delegación del IRPF.PublicidadInstitución pública más que centenaria -se creó en 1916- se dedica a la gestión de infraestructuras logísticas, industriales y tecnológicas. Con unos estatutos que no se actualizan desde la dictadura franquista -datan de 1968-, hasta ahora el Consorcio está bajo control del Estado, aunque también participa en él el Ajuntament de Barcelona. El pacto de presupuestos debe implicar que el Gobierno pase a controlar apenas el 45% del ente, mientras que la Generalitat asumiría el 40% y el Ajuntament el 15%, por lo que las dos instituciones catalanas tendrían la mayoría.Para ERC, el Consorcio de la Zona Franca es "seguramente el instrumento económico más potente que existe en Barcelona, conjuntamente con el Puerto y el aeropuerto del Prat". Los republicanos, que la consideran una entidad estratégica, pretenden que la Generalitat asuma la presidencia ejecutiva, mientras que el consistorio tenga la institucional. Hasta ahora, el principal ejecutivo del Consorcio es el Delegado Especial, que nombra el Gobierno y que actualmente es el exprimer secretario del PSC Pere Navarro. Según sus propios datos, da trabajo a más de 137.000 personas de más de 330 empresas y supone el 3,8% del PIB catalán. Los cambios en el ente es una de las cuestiones que debe abordarse en la inminente Comisión Bilateral Estado-Generalitat.En cuanto al refuerzo de la ATC, el pacto entre el Govern y Esquerra conlleva destinarle 527 millones hasta 2029. Se hará a través de un contrato programa específico que garantice una "financiación estable" al organismo, a fin de que pueda impulsar "los cambios tecnológicos, de procesos, de gestión de datos y organizativos necesarios, especialmente en materia de recaudación". En este sentido, en cumplimiento del acuerdo de investidura de Illa sellado hace dos años, la voluntad es que en los próximos años la ATC asuma la recaudación de más impuestos. ERC pone el foco especialmente en el IRPF, que es el tributo que aporta más dinero a las arcas públicas, pero de momento el Gobierno no acepta transferir la gestión a la Generalitat, demanda que los republicanos mantienen pero que han aplazado para poder alcanzar el acuerdo presupuestario.PublicidadEn el pacto también se incluirá que el Govern pueda gestionar su litoral sin la necesidad de los preceptivos informes vinculantes del Estado en determinadas cuestiones. Además, a pesar de dejar fuera las demandas de los docentes actualmente en huelga y movilizados contra el ejecutivo de Illa, se han acordado mejoras en la climatización de los centros escolares, con el fin de adaptarlos al cambio climático; así como destinar más dinero para la rehabilitación de viviendas y dar un nuevo impulso al traspaso de Rodalies, que empezará por el paso de la línea R1 a la sociedad Rodalies de Catalunya, donde participan la Generalitat y Renfe.Las dimensiones del tren orbitalMás allá de lo pactado sobre el Consorcio de la Zona Franca, la Bilateral Estado-Generalitat prevista para el miércoles también debe servir para validar la construcción y, sobre todo, la financiación de la línea orbital ferroviaria y la creación de la sociedad mercantil de inversiones. El presidente del Govern, Salvador Illa, y el de ERC, Oriol Junqueras, han presentado el proyecto tren orbital este lunes al mediodía, en un acto en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona).La línea pretende unir Vilanova i la Geltrú y Mataró, pasando por Vilafranca del Penedès, Martorell, Terrassa, Sabadell y Granollers, sin tocar Barcelona, y el planeamiento es que su construcción se alargue al menos 15 años -hasta el 2041- y se desarrolle en cuatro fases, aprovechando parte de la infraestructura ya construida. Su coste se estima en 5.200 millones, que debería aportar en buena parte el Estado, sin descartar otras vías como la financiación europea o la participación de empresas privadas.El tren orbital se engloba en la "mejora del equilibrio territorial de Catalunya", una de las cuatro condiciones fijadas por ERC hace unas semanas para aprobar los presupuestos, junto con la mejora de los servicios públicos, los avances en soberanía o el refuerzo de la lengua catalana. Más allá de esta línea ferroviaria, en materia de infraestructuras debe jugar un papel decisivo la sociedad mercantil de inversiones. Planteada como la alternativa al consorcio de inversiones que Junts vetó en el Congreso, debe ser una sociedad mixta -con participación de los dos gobiernos, pero mayoría estatal- que garantice y agilice la ejecución de las inversiones estatales en Catalunya.La actualización del acuerdo con los ComunsPara tener la certeza de que el Parlament avalará las cuentas, el Govern de Illa necesita también del voto favorable de los Comuns. Con la formación de izquierdas ya cerró un acuerdo presupuestario hace tres meses, pero ahora se ha puesto en marcha una negociación exprés para actualizarlo, que ha arrancado con una reunión este mismo lunes.Fundamentalmente, los Comuns piden destinar más recursos a la vivienda protegida, impulsar una tasa del 2% para las fortunas de más de 100 millones de euros -que debería ser aprobada en el Congreso- o mejorar la situación de Rodalies, entre otras cuestiones reconvirtiendo la proyectada R-aeropuerto en una línea para la movilidad cotidiana. A la salida del encuentro, el portavoz en el Parlament del partido, David Cid, ha manifestado que "seguimos lejos de este acuerdo, tiene que haber movimientos importantes".La previsión del ejecutivo es que el pacto actualizado con los Comuns se pueda cerrar el jueves. Si es así, al día siguiente el Govern validará las cuentas para que puedan iniciar la tramitación parlamentaria que se alargará unos 40 días, con el horizonte de que el Parlament apruebe los primeros presupuestos de Catalunya desde 2023. Habrán pasado más de tres años y medio sin cuentas nuevas, el periodo más largo desde el restablecimiento de la Generalitat con la recuperación de la democracia.