La innovación de las redes sociales ha cambiado la forma en que el mundo se comunica. Una de las plataformas más utilizadas es WhatsApp, y su popularidad la ha convertido desde hace años en objetivo de ciberdelincuentes que buscan hackear cuentas.
Con llamadas en las que se hacen pasar por empresas de paquetería o servicios que requieren un código para la confirmación o rechazo de un trámite, los ciberdelincuentes roban cuentas y obtienen información sensible y contactos. Por ello, los primeros minutos pueden ser esenciales para recuperar la cuenta, así como el nivel de seguridad que esta tenga.
Esta herramienta esencial del mundo digital, donde se interactúa por trabajo, familia y relaciones personales, se ha convertido en una bóveda de datos personales y confidenciales, lo que la hace atractiva para los cibercriminales, destaca Eset.
Mario Micucci, Security Researcher de Eset, destaca que el robo de cuentas de WhatsApp no ocurre principalmente por el “hackeo” técnico de la aplicación, sino por la toma de control de la cuenta mediante estafas de ingeniería social. El experto señala que, en los casos más comunes, los ciberdelincuentes consiguen que la víctima comparta el código de verificación de seis dígitos que WhatsApp envía por SMS o llamada, acciones que facilitan el robo de la cuenta.













