El partido de Puigdemont respalda la tramitación de una iniciativa de los populares para derogar las “zonas tensionadas”
Junts per Catalunya se propone cambiar el rumbo a las políticas de vivienda emprendidas por el Gobierno catalán. De forma inmediata, el partido de Carles Puigdemont negocia con el Ejecutivo de Pedro Sánchez la adopción de desgravaciones fiscales por la compra o alquiler de viviendas a pesar de las reticencias que estas suscitan en Sumar. Sin embargo, la formación independentista también ha mostrado cuáles son sus intenciones más allá de ese acuerdo tras aliarse en el Congreso de los Diputados con PP y Vox para dar luz verde a la tramitación de una proposición de ley que, entre otras cosas, contempla la “derogación” de las “zonas tensionadas”. Esa figura, que define los municipios con una demanda elevada, es la clave de bóveda que sostiene las principales medidas desplegadas por el Ejecutivo catalán, como los topes al alquiler, el derecho de compra preferente sobre pisos que salgan al mercdo y la próxima limitación de las compras especulativas.
El pasado mes de abril, Junts votó con el PP y Vox aceptar la tramitación de una proposición de los populares para una ley del Suelo después de que el Gobierno haya sido incapaz de aprobar la suya pese al consenso que existe entre el PSOE y el PP sobre las principales reformas necesarias para reactivar la política urbanística municipal. Ese texto elaborado por el partido de Alberto Núñez Feijóo, sin embargo, va más allá e incluye una disposición derogatoria para eliminar “los aspectos más lesivos” de la ley de vivienda de 2023. En concreto, el texto señala que se propone la supresión de “las medidas intervencionistas en el mercado de alquiler como las zonas de mercado tensionado, los índices de los alquileres, el control de precios y los instrumentos de apoyo a la inquiocupación”.









