Dos semanas y media después de que PP, Vox y Junts tumbaran la prórroga de los alquileres, la puesta en marcha de otro decreto sigue lejos. No obstante, tanto el Ministerio de Vivienda como Sumar y Junts han empezado a perfilar su posición para intentar pactar un nuevo paquete de medidas de vivienda, aunque la posición de la que parten los tres actores es sensiblemente diferente: Sumar deja claro que no va a renunciar a poner en marcha la prórroga, pero el ala socialista del Gobierno no la ve prioritaria y apuesta por centrar el nuevo decreto en la regulación de los alquileres de temporada y por habitaciones. Junts, por su parte, insiste en que su condición previa para sentarse a hablar es que se acepten sus exigencias en materia fiscal, desde las deducciones fiscales a quienes paguen alquiler o hipoteca al IVA franquiciado para los autónomos.

Sumar lleva semanas presionando públicamente al PSOE para que acepte poner en marcha un nuevo decreto argumentando que, en esta ocasión, hay opciones de que Junts termine apoyándolo si también se incluyen en el texto algunas de sus exigencias. Pese a que los independentistas fueron uno de los partidos que derribó el decreto de prórroga de los contratos de alquiler al mismo precio, en las últimas semanas han mostrado una postura ambivalente y han abierto la puerta, al menos, a hablar. Y, para escenificar este acercamiento, Sumar anunció el lunes de la semana pasada que planeaba “elaborar” una nueva propuesta que incluyera algunas de las exigencias de los de Carles Puigdemont para intentar atraerlos a apoyar la extensión de los arrendamientos.