Negociaciones a varias bandas para recuperar la prórroga de alquileres. A pesar de que hace menos de tres semanas, el pasado 28 de abril, el Congreso de los Diputados tumbó el real decreto que permitía a los inquilinos exigir la prórroga obligatoria de alquileres, el Ejecutivo sigue intentando encontrar una vía que permita recuperar esta medida.
La llave la tiene Junts, formación que ya estuvo negociando con Sumar —el alma del Gobierno que impulsó esta iniciativa— hasta el último momento. Pero cualquier acuerdo pasa por una jugada a tres bandas entre nacionalistas catalanes, la formación de Yolanda Díaz y los socialistas, que son quienes lideran el Ministerio de Vivienda con Isabel Rodríguez.
Durante toda esta semana se han multiplicado las declaraciones de unos y otros, todos intentando llevar los titulares a su terreno para tratar de ganar la batalla de la opinión pública en medio de la guerra de la vivienda.
Todavía está por ver que se consigan aunar todos los intereses, pero es cierto que todas las partes están dispuestas a luchar en el mismo frente hasta llegar a un acuerdo que permita contentar a las tres formaciones.
Cada una tiene su propio interés: Sumar quiere conseguir la prórroga obligatoria de alquileres, que permitirá a 2,7 millones de personas mantener su alquiler al mismo precio por un plazo de tres años; Junts defiende bonificar fiscalmente las hipotecas; y los socialistas, premiar a los caseros que renuncien a subir la renta y penalizar en la declaración de la renta a quienes lo hagan.






