La sombra del burroEl candidato 'popular' puede protagonizar la proeza europea de dejar postrada a la izquierda y frenar a la derecha radical desde la centralidad y el balance de gesti�nActualizado S�bado,
mayo
22:36Todas las encuestas conceden al PSOE esta noche el peor resultado de su historia en el territorio que fue la gigantesca peana de su fulgurante poder. Mar�a Jes�s Montero puede quedar relegada en Andaluc�a a los porcentajes �nfimos desde los que la AP de los 80 tard� d�cadas en competir por sentarse en San Telmo. El saldo ofrecer� una desconexi�n estructural con la Andaluc�a actual. La vicepresidenta de la financiaci�n singular para Catalu�a fue entregada por Pedro S�nchez al sacrificio de una misi�n imposible y los socialistas cerrar�n este ciclo electoral con una serie encadenada de derrotas totales en cuatro comunidades en las que nunca comparecieron como alternativa veros�mil.La suma de la derecha alcanzar� de nuevo el entorno del 60% para consolidar un profundo cambio sociol�gico en nuestro pa�s. El presidente ha acomodado el proyecto pol�tico de Espa�a a su continuidad personal y buena parte de los espa�oles ya no percibe al PSOE como factor de estabilidad y vertebraci�n social que garantice la igualdad entre todos los ciudadanos. Y Montero es el rostro con acento andaluz de esa mutaci�n de los rasgos fundacionales del partido. El posible sorpasso al d�cil ap�ndice del Gobierno por parte de Adelante Andaluc�a, la extrema izquierda andalucista que se presenta como �fuerza de impugnaci�n�, completar�a un cuadro desolador para el Ejecutivo de coalici�n.S�lo puede haber un ganador y ser� Juanma Moreno. Una combinaci�n endiablada de restos en varias provincias condicionar� la lectura pol�tica de su indiscutible triunfo: el colapso del PSOE entre las clases medias urbanas y el gatillazo estrat�gico de Vox en plena crisis de identidad favorecen, sin embargo, las opciones del PP de revalidar su mayor�a absoluta para no depender de Santiago Abascal. Hoy puede duplicar a Montero y triplicar a Vox. Moreno protagonizar�a la proeza de dimensi�n europea, en una comunidad pol�tica de nueve millones de habitantes, de dejar postrada a la izquierda y frenar a la derecha radical sin enfrascarse en batallas culturales ni bander�as identitarias, sino haci�ndose universalmente valorado en la centralidad y el balance de gesti�n.El presidente andaluz conservar�a as� en t�rminos equivalentes la influencia en la pol�tica nacional de su impronta personal de sosiego y moderaci�n. Como le dec�a a Juanma Lamet y Teresa L�pez Pav�n en la �ltima entrevista, su ambici�n pasa por demostrar que �el experimento andaluz� que recoge �la cultura pol�tica de la Transici�n� es exportable: �Una mayor�a en Andaluc�a dar� centralidad al cambio en Espa�a�. Moreno lleva m�s de siete a�os en el gobierno y ha dejado de ser una expectativa. Y efectivamente los datos de creaci�n de nuevas empresas, exportaciones o inversi�n extranjera -el doble bajo su mandato- confirman el clic mental de la nueva Andaluc�a para transitar desde una econom�a subsidiada, tradicionalmente empobrecida y resignada, al orgullo de la sociedad abierta y emprendedora vinculada a los grandes nodos de la revoluci�n tecnol�gica del siglo XXI.El �error garrafal� que se atribuye a la candidata Montero durante la campa�a fue el reflejo natural de otra cultura pol�tica. Cuando ella se refiri� a la tragedia de los guardias civiles que luchaban contra el narco como �accidente laboral�, evocaba la c�nica ausencia del ministro del Interior en los funerales y la imp�vida frialdad con la que S�nchez evit� el p�same hace dos a�os tras el asesinato de dos agentes. Es el mismo cuajo de siempre para despachar responsabilidades pero tambi�n un mensaje impl�cito de desprecio a la idea de Espa�a que simboliza la Guardia Civil y encuentra arraigo en Andaluc�a. Andros Lozano publica hoy en Cr�nica un escalofriante reportaje que retrata la desigualdad con la que las fuerzas del orden afrontan la multiplicaci�n de frentes contra un enemigo formidable que despliega armas de guerra: el Estado est� fracasando en la garant�a de la aplicaci�n de la ley en todo el territorio.La larga carrera para las generales comenzar� ma�ana. Hace cuatro a�os percibimos un cambio de ciclo en Andaluc�a que luego no se produjo: los socialistas reactivaron desde all� 570.000 votos progresistas a los que la utilidad de Moreno adormeci� en las auton�micas. La dura derrota de hoy acelerar� la sensaci�n de agotamiento del sanchismo ante el bloqueo de la mayor�a de la investidura y la eclosi�n de la corrupci�n, pero al presidente le resbala. Cree que a �l si le votar�n. La debilidad le har� m�s dependiente del independentismo y el PSC y los esc�ndalos, particularmente el que afecta a su esposa, se utilizar�n como palanca.S�nchez ha dedicado los m�tines de las andaluzas a prefigurar la remontada y anticipar que la campa�a nacional tendr� su propia l�gica de polarizaci�n ideol�gica, exaltaci�n de la extrema derecha y configuraci�n de un frente amplio plebiscitario en torno al liderazgo presidencial. Alberto N��ez Feij�o estar� otra vez ante su momento: Espa�a merece un cambio real que la saque de la excepcionalidad permanente. Para hacerlo cre�ble necesitar� un programa convincente, equipos reconocibles, compromisos institucionales y l�mites expl�citos a Vox. Y un mensaje de moderaci�n, s�, que no eluda el conflicto.













