Lo de Mar�a Jes�s Montero calificando de "accidente laboral" la tr�gica muerte de dos guardias civiles en acto de servicio combatiendo el narcotr�fico ha sido un error m�s, pero no ha sido el error. El error de S�nchez es poner de candidata para Andaluc�a a la persona que representa precisamente su traici�n a Andaluc�a. A la persona que ha negociado una financiaci�n a la carta para Catalu�a, que atenta contra esa Espa�a humilde, pero orgullosa, en la que se encuentra Andaluc�a. Cuando se celebraron las primeras elecciones auton�micas en 1982 en Andaluc�a la izquierda obtuvo casi el 70% de los votos, frente al 30% de la derecha. Esa brecha ideol�gica en el sentir de los andaluces permiti� al PSOE hacer de aquella tierra un coto privado durante 26 a�os. Eran los tiempos en los que el socialismo, con dos andaluces de raza como Felipe Gonz�lez y Alfonso Guerra dirigiendo el destino de Espa�a, ten�a una fuerte ascendencia sobre un territorio al que intentaba mimar desde el Gobierno central. Luego ese idilio en las elecciones auton�micas se ha ido deteriorando hasta acabar en estos �ltimos a�os en un sonoro divorcio, precedido de una historia de cuernos a la luz del d�a. Los andaluces no acaban de digerir que Pedro S�nchez les haya orillado y casi humillado al vender su alma al nacionalismo catal�n para acceder al poder en Madrid, a costa de poner en la picota el sistema de solidaridad entre regiones que ha sido la bandera del socialismo en este pa�s. Cuando los socios a los que S�nchez indulta y amnist�a dec�an "Espa�a nos roba", en realidad estaban diciendo "Andaluc�a nos roba" y este presidente no ha tenido los arrestos para ponerlos en su sitio. Esa deslealtad es tan patente y ha desangrado tanto al PSOE de S�nchez que en las �ltimas elecciones al Parlamento andaluz, celebradas en 2022, la derecha obtuvo casi el 60% de los votos y la izquierda apenas el 40%. De poco sirve hablar de escudos sociales, de blindar la sanidad p�blica, de ricos y pobres si, cuando llega el momento, revientas el modelo de solidaridad entre territorios que sostiene ese discurso. Eso no lo entienden ni los andaluces ni ning�n espa�ol que crea en la igualdad de oportunidades.Ese giro hist�rico y la evoluci�n de la curva en el voto de Andaluc�a, el lugar que m�s diputados aporta al Congreso, y en tantos otros lugares es una de las s�lidas razones que invitan a pronosticar que la pr�xima vez ning�n pacto mantendr� al sanchismo en el poder. A no ser que en este �ltimo a�o de legislatura que le queda a S�nchez ocurra algo inesperado. Una lluvia de meteoritos o algo as�. De momento, este domingo Mar�a Jes�s Montero ha sido invitada a tragarse un sapo cuya dimensi�n est� todav�a por determinar. Todo depender� de si logra o no repetir los peores resultados del PSOE en toda su historia en la Comunidad Aut�noma. A todo lo que aspira es a igualar los 30 diputados que obtuvo Juan Espadas en 2022. Eso ser�a ya un fracaso estrepitoso, pero por debajo de ah� est� el mism�simo infierno. Para un partido que lleg� a tener 66 diputados en Andaluc�a, quedar por debajo de 30 es entrar en la UVI con parada multiorg�nica. Esto es lo que explica que la verdadera aspiraci�n del Partido Socialista este domingo, esa que no puede confesar por verg�enza taurina, es que Vox crezca lo suficiente para que el PP de Moreno Bonilla no obtenga una nueva mayor�a absoluta. El nivel de desesperaci�n y el miedo al bochorno es de tal calibre en la filas socialistas que en los �ltimas d�as lo han intentado todo. Han pedido �rnica a una enemiga interna del sanchismo como Susana D�az, a la que el propio S�nchez humill� y conden� al ostracismo en el Senado, y, como quien desentierra al Cid, han sacado a pasear a un hist�rico abrasado como Manuel Chaves. A estas horas todos en el partido est�n convencidos de que nombrar candidata a Mar�a Jes�s Montero no fue buena idea, pero nadie se atreve a dec�rselo al jefe. Adem�s de estar marcada, ha sido muy torpe. Inici� la campa�a menospreciando a su tierra al considerar que ella, una mujer important�sima, hab�a hecho un enorme sacrificio para concurrir en Andaluc�a. �Puede haber algo m�s hermoso que ser profeta en tu tierra? Si mal ha empezado mal ha acabado. Lo del "accidente laboral" ha sido solo el broche de su escasa capacidad para entender el mundo y de su nula sensibilidad para expresarlo.I�aki Garay | Director adjunto de EXPANSI�N
La gran paradoja: el sanchismo tambi�n se encomienda a Vox en Andaluc�a
El error de S�nchez es poner de candidata para Andaluc�a a la persona que representa precisamente su traici�n a Andaluc�a. A la persona que ha negociado una financiaci�n a la...














