Actualizado S�bado,
mayo
01:35Los cuatro hermanos de la familia Cascio est�n pegados al televisor. Ante sus ojos, las im�genes ligeramente granuladas de una cinta VHS donde se ven a s� mismos hace unos 40 a�os. Michael Jackson juega con ellos en lo que parece una guerra de almohadas. Desde el sof� y en la madurez, se preguntan c�mo es posible que un adulto estuviera interesado en corretear y re�r tontamente con unos ni�os que deber�an estar durmiendo. Eddie, Marie Nicole, Aldo y Dominic est�n siendo testigos de un instante de su ni�ez, tr�gicamente compartida con el mism�simo rey del pop. "Esto sucedi� antes de los abusos", esgrime Dominic.Esta escena no es el comienzo del biopic de Michael Jackson, ahora en cines, sino del reportaje del programa 60 Minutes de la cadena televisiva australiana Nine Network. En �l se han revelado los testimonios inauditos de una familia que afirma haber sufrido los abusos de Jackson durante 25 a�os. Cada uno de ellos por separado. Con las mismas t�cnicas y juegos, y una manipulaci�n id�ntica en los cuatro casos: les hac�a sentir especiales y todos los atroces actos que describen eran normalizados bajo la falacia de un "amor" que creyeron real. "Se beb�a mi orina y me dec�a que eso era [una prueba de] cu�nto me quer�a", cuenta Dominic, quien en aquel momento ten�a 12 a�os.Para saber m�sProbado en v�deos y fotograf�as est� la esfera p�blica de la que fueron part�cipes. Siendo muy ni�os, acompa�aban al artista en giras mundiales como History o Dangerous a sesiones de fotos, iban de compras, a parques de atracciones... Sin embargo, las estampas a plena luz del d�a mostraban la mustia mirada de los peque�os durante aquellos a�os 90. Las noches eran largas mientras compart�an cama con Jackson. Tras sus ojos se escond�an lo que no est� probado y da forma a sus chocantes testimonios.Los hermanos Cascio afirman que ten�an siete, ocho, nueve y 12 a�os cuando Jackson comenz� a abusar de ellos. Por separado y con una capacidad de manipulaci�n capaz de sellar sus bocas hasta 10 a�os despu�s de su muerte en 2009. Hasta entonces, ninguno supo que los otros hermanos tambi�n hab�an sido v�ctimas de sus abusos. El documental de 2019, Leaving Neverland, donde el australiano Wade Robson y el estadounidense James Safechuck describen los abusos que sufrieron -en noviembre de este a�o llevan sus casos a juicio-, llen� de valor a Aldo para compartir con su familia una experiencia que acab� siendo demasiado cercana para el resto. En aquel momento, los �vidos gestores del patrimonio de Jackson, valorado ahora en cerca de 2.000 millones de euros, compraron el silencio de los cuatro con un contrato de 690.000 d�lares anuales por cabeza durante cinco a�os.El compromiso no ha impedido que, siete a�os despu�s, alcen la voz. Cuentan que Booty rumble, algo as� como el retumbar de los gl�teos, era uno de los juegos preferidos del cantante. Se tumbaba desnudo bocarriba, alguno de los peque�os se pon�a encima y sus genitales se tocaban. "Mov�a mi culo mientras �l empujaba hacia arriba contra m�", recuerda Dominic. Algunas de las memorias que verbalizan los hermanos son tan expl�citas que los productores del reportaje ni siquiera se han atrevido a incluirlas en el corte final."Era un monstruo, era malvado. Enga�� al mundo entero para que piense que era el ser humano inocente y perfecto. Pero no lo era", a�ade Dominic sobre la persona que aparec�a tarde y sin avisar en la casa de esta humilde familia italiana de Nueva York. Jackson se hizo amigo de su padre a mediados de los 80, cuando el patriarca de los Cascio era el encargado de un hotel de lujo."Imag�nate a tu hijo peque�o con una mochila yendo al colegio mientras en su cabeza ronda que est� teniendo sexo con el mayor animador del mundo, que est� abusando de ti y no puedes decir nada", agreg� Aldo entre sollozos.Michael Jackson con Frank y Eddie Cascio saluda a sus fans en el balc�n del Dan Hotel en Tel Aviv en septiembre de 1993.APEl biopic Michael, estrenada el pasado 22 de abril y que est� arrasando en taquilla, cuenta parte de su historia hasta 1988, antes de las primeras acusaciones de abusos sexuales contra menores. Jordan Chandler fue el primer valiente en denunciar al astro, en 1993, aunque no fueron a juicio tras un pago de 25 millones de d�lares. Ahora los gestores de su patrimonio, cuyos beneficiarios son su madre, Katherine, y sus tres hijos, Prince, Paris y Blanket, han optado convenientemente por no entrar en el barro de la presunta pederastia del artista. Como en vida, en muerte tambi�n han tratado que los focos y el brillo de su m�sica cieguen al p�blico de las diversas alegaciones en contra del rey del pop.Un musical, una pel�cula y una campa�a de lavado de imagen cuyos tent�culos tambi�n llegan a las presuntas v�ctimas del cantante. En 2024, cuando el filme ya estaba en fase de producci�n, los ejecutores de su patrimonio, John Branca y John McClain, orquestaron una maniobra en los despachos. A golpe de talonario quisieron renegociar el silencio de la familia Cascio. "Nos dijeron que el contrato anterior era papel higi�nico", sostiene Marie. "Ahora han pasado al ataque, nos est�n amenazando con quitarnos todo lo que han pagado a nuestra familia. Nos han maltratado antes y ahora", agrega.











