La noticia llegó por dos caminos. Por un lado, los comentarios de vecinos de Vitel que hablaban de buenas capturas. Por el otro, la invitación de Mario Campanella, referente de Puerto Pesca, para relevar la laguna. Con esos dos datos sobre la mesa, el viaje se volvió inevitable. Así fue como en Chascomús nos esperaba Fernando Nano Scardigno, guía local y amigo de la casa, listo junto a su tracker de 5,10 m equipado con motor de 25 HP. A las 8 de la mañana ya estábamos adentro del predio cargando equipos y, pocos minutos después, navegábamos hacia el centro de la laguna, donde la profundidad promedia los 3 m, un rango ideal para buscar al pejerrey.

Los equipos fueron los clásicos para este tipo de pesca: cañas de 4 a 4,30 m, reeles 2.500, multifilamento fino y boyas de distintos tamaños, combinadas con brazoladas de diferentes largos según la respuesta del pescado. En cuanto a la carnada, no hubo sorpresas: volvió a rendir muy bien el filet de dientudo autóctono y la mojarra mediana, dos opciones que en estos ámbitos suelen marcar la diferencia.

Primeros lances

Con las tres cañas al agua, la respuesta no tardó en aparecer. Tras apenas media hora llegó la primera clavada: un pejerrey robusto, de unos 30 cm, que dio pelea desde el inicio y salió disparado de la línea en uno de esos combates cortos pero intensos. Una vez en el copo, acusó 300 g en la balanza.