Comodín del público, comodín de la llamada y comodín Ayuso. Quizás es la algo probable (según las encuestas) mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno Bonilla lo que saca de quicio a la presidenta madrileña. Quizás la cuestionable estrategia de Génova, de convocar durante este curso político un goteo de adelantos electorales, con el fin de mostrar un PSOE derrotado y a un Pedro Sánchez debilitado, esté acorralando indirectamente a Isabel Díaz Ayuso. En Extremadura, Aragón y Castilla y León, el PP es hoy más dependiente de Vox que ayer. En Andalucía, única convocatoria electoral que se celebra en fechas ordinarias, el PP puede vencer con la absoluta. Y el contrapeso interno del PP andaluz genera nervios en la Puerta del Sol.PublicidadAyuso viajaba a México este mes no solo para seducir al voto latino (cerca del 10% del censo madrileño). Tal y como explicaba el periodista Samuel Martínez en un artículo en Público, la líder del PP madrileño usaba el viaje también para polarizar con Sánchez en el plano internacional, intentando soliviantar a Claudia Sheinbaum con sus provocaciones sobre Hernán Cortés. Como Sánchez organizaba en Barcelona hace unas semanas una cumbre con algunas de las figuras más relevantes de la izquierda global, entre ellas la presidenta mexicana, Ayuso también ansiaba protagonismo internacional viajando a México, eclipsando, otra vez en este ámbito, al propio Alberto Núñez Feijóo.Durante su retiro mexicano, el Gobierno gestionaba en Canarias el operativo del hantavirus con la ministra de Sanidad Mónica García a la cabeza. Otro de los ministros implicados, Ángel Víctor Torres, afeó la falta de respuesta de la presidenta madrileña y Ayuso se molestó: "El comodín Ayuso no puede valer para todo". Comodín Ayuso, otro ingenio del branding made in Puerta del Sol según el cual el Gobierno usaría este comodín (que no el de Feijóo, ni el del PP) para exculparse de sus supuestos pecados, el chivo expiatorio. Otra vez el relato Sánchez vs Ayuso. Pero la socarronería de Sheinbaum ha dejado fuera de juego las arrogancias de la española. Esta última aseguró haber estado en una situación de peligro en México y haber sido abandonada a su suerte por el Gobierno español. La presidenta mexicana le respondió: "No creo que piense muy mal de México si estuvo de vacaciones por aquí". De vacaciones por México, vacaciones sufragadas por el erario público madrileño.El viaje de Ayuso a México se le ha vuelto en contra y lleva desde su regreso teniendo que dar explicaciones (muy a su pesar) en medios de comunicación y en la propia Asamblea de Madrid sobre el mismo. La líder de la oposición autonómica, la portavoz de Más Madrid Manuela Bergerot, ironizaba este jueves en el parlamento vallecano con la visita al país centroamericano: "Presidenta, para venir de la playa la veo muy enfadada. Díganos, ¿qué riesgos ha corrido usted en México si ni siquiera hay olas en el Caribe?". PublicidadDurante la pandemia, el Gobierno central "castigaba" a la Comunidad de Madrid. Durante la investigación por fraude fiscal y falsedad documental a su pareja, Alberto González Amador, todo era consecuencia de una "operación de Estado" que cristalizaba en una persecución política y mediática contra ella. Frente a su constante política fiscal de suprimir impuestos, existe una estrategia del Ejecutivo de Sánchez para "asfixiar Madrid". También durante la pandemia y en la campaña electoral de 2021, el problema fue que el "comunismo" sanchista quiso aplastar la "libertad" madrileña. Cuando se vinculaba a su hermano con el estraperlo con mascarillas, era un espionaje interno en el propio PP para librarse de ella, lo que acabó con el mandato de Pablo Casado al frente del PP. El comodín de Ayuso se llama victimismo. "Tendencia a considerarse víctima o hacerse pasar por tal", describe la RAE. Tras las elecciones extremeñas de diciembre de 2025, Ayuso se mofaba de la sonada hecatombe socialista: "Pedro Sánchez se ha convertido en un perdedor de elecciones profesional. Las pierde todas. Como decimos en Madrid, un loser". Ayuso siguió, y siguió. Y no paró de teorizar sobre la identidad mexicana en los últimos días. El jueves se llevaba otro consejo de la presidenta Sheinbaum. El comodín Ayuso ha cruzado el Atlántico y ya se usa hasta en el Zócalo. "Que viva como viven los pueblos, que conozca nuestra cultura, que pase más tiempo de vacaciones", sugirió con su dialéctica revolucionaria. Pobre Ayuso, víctima. ¿O loser?
Comodín 'loser' Ayuso
Comodín del público, comodín de la llamada y comodín Ayuso. Quizás es la algo probable (según las encuestas) mayoría absoluta de Juan Manuel Moreno Bonilla lo que saca de quicio a la president...









