A medida que se acelera la carrera de las potencias mundiales para controlar el Ártico, las islas Svalbard se están convirtiendo en un lugar cada vez más importante. Este archipiélago situado cerca del Polo Norte representa una anomalía en el tablero geopolítico. Técnicamente, las Svalbard pertenecen a Noruega, pero también rige un tratado único desde la Primera Guerra Mundial que permite a casi cualquier persona, de casi cualquier país, establecerse en ellas sin necesidad de un visado.

Las amenazas de Estados Unidos sobre Groenlandia han servido para poner en alerta a otros países con presencia en el Ártico, como Noruega. En las islas Svalbard no temen una invasión norteamericana, pero sí que cunde el miedo de que las ambiciones de la Administración Trump sirvan de inspiración para la codicia de otras potencias que ya están presentes en las Svalbard, como Rusia y China.