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CatalejoA causa de las presiones muy directas de China Comunista, Taiwán se fue quedando sola.

Para nadie es un secreto la difícil situación actual de la República de China, Taiwán, en los actuales momentos de la guerra iniciada por Donald Trump contra Irán. Sin duda este último país, de organización política con fanatismo teocrático, constituye un riesgo político-económico real para Occidente. La situación ha sido astutamente aprovechada por Xi Jinping, el emperador de China Comunista, para presionar aún más con el fin de hacer un solo país con ese nombre y para estar cercano a su tradicional amigo Rusia, desde cuando se derrumbó por implosión la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Hoy, el Kremlin está cercano a Estados Unidos, al lograr su abandono a Ucrania.

Guatemala se encuentra en una posición delicada, porque por un lado tiene relaciones sólidas con Taiwán y por el otro sin duda recibirá, a mi juicio, sugerencias —por no decir presiones— desde Washington, lo cual se conocerá cuando tome posesión el nuevo embajador de Estados Unidos, país con quien es conveniente mantener los mejores tratos comunes posibles. Las relaciones guatemaltecas con Taiwán abarcan temas importantes, como becas de estudios, colaboración militar, construcción de caminos, escuelas y hospitales. Es un reto para las capacidades de nuestras relaciones exteriores.