El presidente chino, Xi Jinping, recalca ante Cheng Li-wun, al frente del Kuomintang, que su país “no tolerará” el independentismo en Taiwán

Hace una década que los canales políticos entre Taiwán y China permanecen prácticamente congelados. Desde la llegada al gobierno en 2016 del Partido Progresista Democrático (PPD), la formación chinoescéptica y con sectores más inclinados a la independencia, los contactos se han reducido al mínimo. Pekín, por su p...

arte, tacha a sus dirigentes de “separatistas” y se niega a tratar con Taipéi mientras no se acepten sus términos.

Esta semana, sin embargo, algo parece haberse movido. La líder de la oposición taiwanesa, Cheng Li-wun, ha realizado una visita al gigante asiático con el objetivo declarado de reactivar el diálogo. Un gesto, el primero de este tipo de un presidente del Kuomintang (KMT) en ejercicio en diez años, que ha reabierto el debate sobre si el futuro de la isla autogobernada (y que cuenta con apoyo militar de Estados Unidos) pasa por reforzar la disuasión o por explorar una vía de distensión con China.

“Debemos superar la confrontación política” y “crear mecanismos institucionalizados que prevengan y eviten la guerra”, ha pedido este viernes Cheng durante su encuentro con el presidente chino, Xi Jinping, en Pekín. “Los compatriotas a ambos lados pertenecen a la nación china. Necesitamos paz, desarrollo, comunicación y cooperación. Es un deseo común”, le ha confiado por su parte el mandatario chino, aún con las cámaras presentes.