Gina TosasBarcelona 14/05/2026 10:21 Actualizado a 14/05/2026 13:20 Tras casi un año impedida para operar con bancos o ingresar a EE.UU., en cuya capital tiene una casa y viajaba a menudo debido a su trabajo en la ONU; la relatora especial de las Naciones Unidas para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, recupera una parte esencial de su vida. Al menos durante un tiempo. Un tribunal federal de Washington suspendió el miércoles cautelarmente las sanciones impuestas el año pasado por la Administración de Donald Trump contra la abogada italiana por su labor de denuncia contra los autores de los crímenes en Gaza y Cisjordania.El juez federal, Richard León, que procedió en virtud de la demanda interpuesta hace unas semanas por el marido de Albanese contra el Gobierno de Trump, destacó que las sanciones pueden constituir una restricción inconstitucional a la libertad de expresión, recogida en la Primera Enmienda, porque están dirigidas contra el contenido del discurso de la relatora. “La libertad de expresión siempre es del interés público”, indicó, tras considerar que la letrada italiana tiene vínculos suficientes con EE.UU. para que su Constitución la proteja. Sin embargo, la defensa considera que Albanese no se encontraba “físicamente en EE.UU.” cuando realizó “las expresiones relevantes”, unos argumentos que el juez tildó de “poco convincentes”, según expone la resolución. La medida cautelar implica que, hasta que el tribunal resuelva el caso, quedan paralizados los efectos de las sanciones. Es decir, la prohibición de ingreso al país y el bloqueo de activos en el sistema financiero estadounidense (que también afecta al europeo).El 27 de febrero pasado, el esposo de la abogada, Massimiliano Cali, que trabaja en el Banco Mundial, y su hija, menor de edad y ciudadana estadounidense, presentaron la denuncia alegando que debido a las medidas impuestas por el Gobierno de Trump, la experta fue afectada económicamente y quedó sin acceso a su casa en Washington (donde vivió entre 2012 y 2015, y después mantuvo allí su residencia de forma oficial).Me da un respiro, pero la batalla no ha terminado; jueces de la CPI y oenegés palestinas siguen sancionadasFrancesca AlbaneseRelatora especial de la ONULa denuncia remarca que las sanciones sirven para perseguir “actividades de terroristas, criminales y regímenes autoritarios”, pero advierte de que “se abusa de ellas cuando buscan silenciar puntos de vista desfavorecidos y violar los derechos constitucionales de personas que no son del agrado del Gobierno”.A principios del 2026, el Departamento de Estado de EE.UU. reafirmó la legalidad de las sanciones contra Albanese y sostuvo sus denuncias de que la relatora “ha apoyado abiertamente el antisemitismo y el terrorismo, y ha recurrido a la guerra jurídica” contra EE.UU. y sus intereses. El jefe de dicho departamento, Marco Rubio, anunció en julio del 2025 que su país sancionaba a Albanese, quien ha acusado a Israel de cometer crímenes de guerra, incluyendo un genocidio, en Gaza. “Siempre apoyaremos a nuestros socios en su derecho a la legítima defensa”, afirmó entonces Rubio.Lee tambiénEse mismo mes la relatora había presentado un informe en el que enumeraba las empresas, muchas de ellas estadounidenses, que se beneficiaban de los crímenes en los territorios palestinos. También enfureció al presidente Trump la colaboración de la abogada con los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI), que ha ordenado arrestar al primer ministro, Beniamín Netanyahu, y a su ex ministro de Defensa, por crímenes de guerra y lesa humanidad; y que también ha sido sancionada.Albanese celebró la decisión provisional del juez, aunque no cantó victoria. “Me da un respiro, pero la batalla no ha terminado”, escribió en su cuenta de X, antes de recordar que los jueces de la CPI y las oenegés palestinas siguen sancionadas por EE.UU. y sin acceso a la justicia. Periodista y humanista, licenciada por la UPF. Redactora de La Vanguardia desde el 2015, donde cubre la actualidad de Internacional. También ha trabajado en Breaking News y Tecnología, y colaborado con el 'Magazine' y el 'ES'