Abascal relega las banderas de la ‘guerra cultural’ ultraconservadora y se vuelca en el combate contra la inmigración en plena campaña andaluza
Sorprendió que el pasado 30 de abril, cuando se debatió en el pleno del Congreso la reforma constitucional para blindar el derecho al aborto, Vox eligiera para intervenir en el debate a Joaquín ...
Robles, portavoz en la Comisión de Educación, y no a Lourdes Méndez Monasterio, de la Comisión Constitucional. El primero es licenciado en Filosofía y profesor de instituto: la segunda, doctora en Derecho y veterana activista contra la interrupción voluntaria del embarazo. Fue su radical rechazo a la misma lo que le hizo en 2015, cuando era diputada del PP, romper la disciplina de voto de su grupo para acabar años más tarde ocupando un escaño por Vox.
Pero más sorprendente aún fue lo que dijo Robles. El representante de una formación que se proclama defensora de la vida “desde la concepción a la muerte natural” y lleva en su programa electoral “la derogación de las leyes de eutanasia y del aborto”, sin excepción alguna, criticó la vigente ley de plazos, que permite a la mujer interrumpir libremente su embarazo hasta la semana 14. Sin embargo, abrió la puerta a una ley de supuestos (peligro para la salud de la madre, malformación del feto o violación) como la vigente en España de 1985 a 2010. “Nosotros estaríamos de acuerdo con una ley de supuestos”, afirmó. Para que nadie pensara que era un lapsus, lo repitió.






