La vivienda de la tercera planta del edificio barcelonés se ha reformado recuperando su estilo original de 1906
La Casa Batlló de Gaudí abre al público este lunes como nunca antes. Después de una reforma integral de la tercera planta, donde hasta 2019 residió la última descendiente de la familia Batlló, se pueden alquilar por horas las diez estancias de este apartamento, que ha recuperado su estilo modernista. Cuenta con varios salones, dos comedores, una biblioteca, un dormitorio con baño o una cocina. Con esta oferta, la familia Bernat, actuales propietarios, pretenden que la Casa Batlló “no sea solo un lugar de visita, sino también para vivirlo”, según el director, Gary Gautier. La reforma ha buscado volver el piso a su forma original, como lo ideó Gaudí entre 1904 y 1906. De forma que, más de cien años después, es posible vivir aquí como un modernista, o jugar a serlo, a ratos.
Es imposible pasar por delante de la Casa Batlló de Barcelona sin percatarse de que allí hay una joya. Cada día, a cualquier hora, la acera de enfrente del número 43 de paseo de Gràcia está abarrotada de gente, haciendo cola para visitar este monumento, que es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco; o tomando fotografías de su espectacular fachada de colores y formas orgánicas, insignia del modernismo. A partir de ahora, la visita se puede complementar alquilando una de las estancias de la tercera planta para una reunión o celebración privada, con capacidad de entre 2 y 20 personas, a partir de 200 euros la hora. También se ofrece un servicio de catering.






