El estudio h3o Architects actualiza Casa Plató, una histórica vivienda en el barrio de Gràcia, a partir de un proyecto que permite continuar la presencia de rodajes como los realizados por Carla Simón y Carlos Marques-Marcet

Polvo serán, película dirigida por Carlos Marques-Marcet, tiene como uno de sus principales escenarios el salón de una casa. Es un espacio amplio que huele a antiguo, como sus muebles o los objetos de decoración. La obra está protagonizada por Ángela Molina, que también forma parte del reparto de Carta a mi madre para mi hijo, cortometraje de Carla Simón. Además de la actriz, ambos trabajos también comparten el mismo papel de las paredes, idéntico mobiliario y hasta planos parecidos, porque están rodados en la misma vivienda. Es la que ahora ha reformado el estudio barcelonés h3o Architects a partir de una idea clara: llevar el inmueble al siglo XXI sin borrar las huellas que la historia ha dejado en ella, difuminando las fronteras entre lo viejo y lo nuevo. Ello, además, haciendo el lugar habitable al tiempo que se mantiene su esencia para que pueda seguir ejerciendo como set de rodaje. La intervención se ha bautizado, claro, Casa Plató.

Cuenta el arquitecto Joan Gener, de 36 años, quien ha dirigido el trabajo junto a Adrià Orriols (36) y Miquel Ruiz (35), que el proyecto nació de su relación de vecinos con esa casa. Tiene dos alturas, está ubicada en el corazón del barrio de Gràcia y se ve desde las ventanas de su estudio, así que un día coincidieron y charlaron —de jardín a jardín— con el propietario de la planta baja. El hombre les comentó que estaba preparando una reforma para ir a vivir allí y que el proyecto que le habían presentado unos arquitectos planteaba vaciar todo el interior para hacerlo de nuevo. Curiosos, los miembros de h3o Architects decidieron ir a verla e imaginar qué se podía hacer allí. Alucinaron. “Era un milagro que se hubiese conservado algo así”, explica Gener. Encontraron un lugar congelado en el tiempo: el papel de las paredes, los objetos, los muebles, la distribución, los interiores. Había una fuerte presencia histórica. “No se podía perder algo así”, añade Gener. “Si el cine había grabado allí tantas veces, era porque había un interés, porque había valor. Y eso no podía desaparecer”, subraya el profesional, que recuerda que allí también se rodaron películas como El maestro que prometió el mar —protagonizada por Enric Auquer y Laia Costa— o Saben aquell, con David Verdaguer y Carolina Yuste, además de la serie Ciudad de Sombras, con Isak Férriz y Verónica Echegui. El cliente entendió ese nuevo punto de vista y apostó por él. Estaba de acuerdo, aunque igualmente insistió en que su casa no podía ser solo un plató: también debía ser un lugar en el que vivir con comodidad.