La FP privada deberá garantizar prácticas formativas, una parte de clases presenciales, incluso si es ‘online’, y un mínimo de profesores e infraestructuras
La ministra de Educación se ha pronunciado este jueves sobre la decisión de la Generalitat de Cataluña de desplegar agentes de los Mossos d’Esquadra, desarmados y de paisano, pero de forma estable, en un pequeño grupo de centros educativos, la mayor parte de ellos de secundaria. “Lo que tiene que hacer la Generalitat es explicarlo para que se entienda”,...
ha dicho Milagros Tolón. La ministra ha evitado pronunciarse sobre la cuestión de fondo, que genera rechazo en la mayor parte de la comunidad educativa, argumentando que desconoce “la letra pequeña”.
Su comentario, que ha hecho en un acto organizado por la agencia de noticias Europa Press en Madrid, parece reflejar la incomodidad que la medida y la forma de justificarla por parte del Govern generan en el ministerio, y al mismo tiempo el cuidado con el que afronta una polémica que afecta a una de las pocas comunidades autónomas que gobiernan los socialistas.
La controversia en torno a la medida sigue, entre tanto, aumentando en Cataluña, donde, salvo Vox y el PP, el resto de los partidos se opusieron este miércoles a la iniciativa en la sesión del control al Govern en el Parlament. Y cuatro de los 14 centros educativos elegidos para participar en el plan piloto (tres en Vic y otro en L’Hospitalet) han pedido no hacerlo, después de que sus claustros lo aprobaran por amplia mayoría, y hay otros en proceso de hacer lo mismo. Este lunes hubo concentraciones de protesta a las puertas de dos de ellos.






