Gonzalo Sánchez |

Roma (EFE).- «¡Parece una avispa!». Esta expresión de sorpresa sonó en el nacimiento, hace ochenta años, de la que sería una de las motocicletas más famosas de la historia, la Vespa, todo un icono italiano que sigue rodando por las calles del mundo, ensalzada en la cultura popular desde el cine, la música o el arte.

Con el paso de los años, esta famosa ‘scooter’ se ha extendido por el planeta con infinidad de ejemplares -19 millones fabricadas entre 1946 y 2021- y declinada en más de 160 modelos distintos con los que ha ido adaptándose paulatinamente a los nuevos tiempos y mercados.

El origen de esta historia se sitúa en la Italia de la posguerra y en los deseos del empresario Enrico Piaggio de revolucionar la movilidad con un vehículo a dos ruedas barato, ágil y que pudiera ser conducido por «hombres, mujeres y hasta por un cura en sotana».

Tras un primer intento en 1944 con el prototipo ‘MP5 Paperino’, su intención fue finalmente satisfecha por la propuesta del ingeniero Corradino D’Ascanio: una moto ligera y de formas sinuosas cuyo motor emitía un zumbido ciertamente similar al del insecto: era la Vespa.