Aunque el contenido recuerde más a las madrugadas de Localia de hace 20 años, seguro que el amor acaba arreglando todo. Porque no va a ser una serie que destaque precisamente por lo impredecible

Durante dos largos minutos de su inicio, ¿A qué estás esperando? (la serie que Antena 3 estrenó este jueves en abierto) muerta múltiples escenas de sexo, cuerpos desnudos, sudor, felaciones, posturas… Todo parecía que iba a ser muy tórrido, aunque si el espectador se hubiera enganchado a este primer episodio en cualquier otro momento pensaría que estaba ante una comedia romántica clásica (con niños graciosos incluidos) que habría encajado bien en la televisión más costumbrista de hace décadas o como una santurrona

"https://elpais.com/television/2025-08-12/la-encrucijada-o-como-el-modelo-de-las-series-turcas-se-abre-paso-en-la-ficcion-espanola.html" data-link-track-dtm="">serie turca o coreana. Como si mezclaras Médico de familia con 50 sombras de Grey.

La serie, que adapta un par de novelas subidas de tono indistinguibles de la superventas Megan Maxwell, cuenta una historia simple, un drama de pijos de los de siempre: piloto rico y heredero conoce a una madre soltera en una cita impuesta por sus conservadores padres, e inesperadamente (¡oh, sorpresa!) comienzan a gustarse. El giro, que se revela al final de este episodio de enredos, llega cuando el espectador descubre que ambos comparten la afición por el mismo club de swingers, donde explotan su sexualidad sin complejos. Entonces, en los minutos finales, nos metemos de lleno de nuevo en tomas en las que regresa el erotismo, tan forzado e incómodo como los momentos de humor de la serie.