No hay un solo contenido de prime time en la tele pública que no mande a sus espectadores a la cama a horas intempestivas. Ya no sé cómo podemos hacer para frenar este dislate: ¿le pedimos entre todos a Sanidad que hable con RTVE?

Una serie a las 10 de la noche, ¡albricias! ¿Hemos vuelto a 2015 y no me he enterado? Eso me dije con alegría cuando me enteré de que Barrio Esperanza, protagonizada por Mariona Terés, por la que hay devoción en esta casa, iba a estrenarse el pasado domingo a la hora a la que se deberían emitir los formatos de prime time. Aunque solo sea para que las cadenas de televisión, sobre t...

odo las públicas, demuestren que el público y lo que producen para esa franja les importan. La hora adecuada y el mejor día para ello ahora que el prime time entre semana ha sido fagocitado por los programas del access. O mejor dicho: ahora que todas las cadenas, incluidas las públicas, han permitido que los programas del access fagociten el prime time. Muchos recordamos con nostalgia cuando los domingos eran el día de 7 vidas y de Aída.

Poco me duró la alegría: el domingo calzaron dos capítulos y el tercero se va a emitir el próximo miércoles tras La revuelta. No hay un solo contenido de prime time de la televisión pública que no mande a sus espectadores a la cama a horas intempestivas. Ya no sé qué podemos hacer para frenar este dislate: ¿le pedimos a Sanidad que hable con RTVE? ¿Nos manifestamos frente a Prado del Rey en pijama y con ojeras? ¿Alentamos un apagón televisivo?