La medida, anunciada por el Departamento de Justicia, abre la puerta a avances en su estudio científico pero no supone la legalización de la sustancia con fines recreativos en todo el país
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, cumplió este jueves la promesa hecha por el presidente Donald Trump cuando firmó en diciembre un decreto para iniciar la reclasificación de la marihuana. La orden firmada por Blanche tiene como propósito sacar el cannabis del Apartado I, donde convive con las drogas más “peligrosas”,
su-uso-con-fines-medicos.html?outputType=amp" data-link-track-dtm="">como la heroína o el MDMA, para dejarlo en el Apartado III, que incluye los esteroides, la ketamina o el paracetamol, según la clasificación de la Ley de Sustancias Controladas.
Que una u otra droga se considere o no sin uso médico aceptado y altamente adictiva le corresponde decidirlo a la FDA, siglas en inglés de la agencia estadounidense del medicamento. La orden del Departamento de Justicia coloca “inmediatamente” en el Apartado III tanto los “productos que contienen marihuana aprobados por la FDA como los productos de marihuana regulados por una licencia estatal de marihuana medicinal”.
De modo que el nuevo régimen no trae la legalización de la marihuana con alcance federal, ni introduce cambios en su uso recreativo, dado que solo es de aplicación en los más de 40 Estados en los que es legal con fines médicos. El cambio supone un reconocimiento por parte de la Casa Blanca de algo que desde hace más de una década ya se da por hecho por ley en grandes partes del país: que la marihuana tiene un valor terapéutico.














